Sonia Sierra - Tribuna Abierta

Los vaivenes de los nacionalistas con la lengua materna

«Los diferentes gobiernos nacionalistas no han tenido ningún empacho a la hora de quitar de la enseñanza la lengua materna mayoritaria en Cataluña»

BarcelonaActualizado:

Una de las razones por las que los nacionalistas han dominado el discurso hasta ahora es por su potente aparato de medios públicos y subvencionados que actúan como una auténtica maquinaria publicitaria. A esto hay que sumar la incomparecencia del bipartidismo para contrarrestar su relato. Uno de los casos más recientes es el tema de la lengua materna.

La lengua materna es un derecho de los niños reconocido por la UNESCO (1953) y por la Convención sobre los Derechos del Niño aprobada por la ONU (1989). Además, existen centenares de artículos académicos que certifican que es un facilitador del aprendizaje. Sin embargo, en Cataluña, los nacionalistas obligan a todos los alumnos a estudiar en catalán (excepto las dos o tres horas de la asignatura de Lengua y Literatura Castellana) o, lo que es lo mismo, condenan a más de la mitad del alumnado a estudiar en una lengua materna que no es la suya. Existen ya tres estudios que certifican lo que todos podemos sospechar a simple vista: que el sistema educativo catalán perjudica a los castellanohablantes. Y estamos hablando de estudios que vienen de lugares tan diversos como la Fundació Jaume Bofill, Convivencia Cívica Catalana o los economistas de la Universidad de Barcelona Jorge Calero y Álvaro Choi.

Pese a estas evidencias científicas (y lo que nos dicta el sentido común), los diferentes gobiernos nacionalistas no han tenido ningún empacho a la hora de quitar de la enseñanza la lengua materna mayoritaria en Cataluña. Ante tal aberración, los nacionalistas han hecho lo que mejor se les da: la propaganda. En este caso, han hecho desaparecer durante tres décadas el concepto «lengua materna». En Cataluña se habla de «lengua habitual» y de «lengua inicial» aunque ninguna de las dos son equivalentes a «lengua materna» pero es que, como ya he dicho, durante muchos años ese concepto ha sido prácticamente un tabú. Sin embargo, para nuestra sorpresa, en los últimos días, se reivindica sin parar la lengua materna.

Jordi Pina, abogado de Jordi Sánchez, Rull y Turull, afirmó al inicio del juicio a los políticos catalanes que «los acusados tienen derecho legítimo a expresarse en su lengua materna» porque, según él, se expresan mejor en esta lengua. Y en el mismo sentido se han manifestado su defendido Jordi Rull así como Oriol Junqueras, Joaquim Forn y Raül Romeva. Resulta curioso ver como estos políticos reivindican para ellos lo mismo que han negado a los alumnos catalanes durante 30 años. Y no solo eso: en Cataluña, las familias que acuden a los juzgados para pedir su derecho a que sus hijos estudien un 25 por ciento del horario lectivo en su lengua materna, son acosadas hasta tal punto que en muchos de los casos han de cambiar a los niños de centro. Señores políticos nacionalistas: reflexionen y sean capaces de conceder a los alumnos catalanes los mismo que reivindican para ustedes. Ni más ni menos.

Sonia Sierra Infante es diputada en el parlamento catalán por Ciudadanos

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