Un agente de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo
Un agente de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo - ABC

Condenado a 30 años de cárcel un monitor de kárate que abusó de seis niñas en Gerona

El maestro de kárate, de un gimnasio de Salt, las sometía con la excusa de darles masajes relajantes

BarcelonaActualizado:

A la comisaría de Mossos la alerta llegó el 15 de diciembre de 2017. Una familia denunciaba que su niña se negaba a volver a los entrenamientos de artes marciales. El motivo, que la pequeña decía que Narciso Pérez, el monitor del gimnasio de Salt (Gerona) donde la menor asistía a clases, le daba masajes en los genitales «para que se relajara». La alarma provocó que en pocas semanas denunciaran las familias de otras siete supuestas víctimas. Ahora, casi un año después, la Audiencia de Gerona ha condenado la maestro karateca a 30 años de cárcel por haber sexualmente de forma continuada de seis menores de entre cinco y diez años de edad.

Narciso Pérez, de 41 años y monitor de kick boxing y kárate, se enfrentaba en el juicio, que se celebró en la Audiencia de Gerona, a 46 años de prisión que reclamaba la Fiscalía. Pero dos de los seis casos de abusos de los que se le acusaba no pudieron acreditarse. Según la sentencia, en el relato de dos de las niñas habían «contradicciones» que generaron «dudas sobre su credibilidad».

El tribunal no ha tenido ninguna duda, sin embargo, de que Pérez abusó de las otras seis menores. Las sometió «en múltiples ocasiones a tocamientos», con el único fin de satisfacer sus deseos libidinosos. Y lo hacía, según detalla la sentencia, con la excusa de que los masajes que les daba favorecía la«elasticidad» de las menores y les ayudaba a «relajarse». Cometió los abusos entre los años 2016 y 2017. Había empezado un año antes a trabajar en ese gimnasio.

Pruebas en la mochila

Después de que Pérez fuera detenido a principios de enero de 2018, el Juzgado de Instrucción número 2 de Gerona autorizó a los Mossos d’Esquadra a peinar el gimnasio en busca de pruebas incriminatorias. Así fue como en las zonas privadas de las instalaciones los agentes encontraron la mochila del acusado, en cuyo interior había un bote de aceite para masajes y otro de vaselina hidratante, que Pérez supuestamente usaba para someter a las pequeñas.

Además de la pena de prisión, la Audiencia ha impuesto al acusado una pena de siete años de libertad vigilada. Tampoco podrá acercarse a menos de doscientos metros de las víctimas durante trece años. Además, quedará inhabilitado durante una década para ejercer cualquier tipo de trabajo que implique contacto con menores. La defensa ya ha anunciado que recurrirá el fallo.