El Salón del Cómic de Barcelona dedicará su XXVI edición al cincuentenario de Mortadelo y Filemón

D. MORÁNBARCELONA. Ajetreados como están celebrando a bombo y platillo su 50 aniversario y ganándose las castañas entre la viñeta y la gran pantalla, Mortadelo y Filemón no podían faltar a la XXVI

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D. MORÁN

BARCELONA. Ajetreados como están celebrando a bombo y platillo su 50 aniversario y ganándose las castañas entre la viñeta y la gran pantalla, Mortadelo y Filemón no podían faltar a la XXVI edición del Salón del Cómic de Barcelona, festival internacional de la viñeta que, entre el 17 y el 20 de abril, dedicará una exposición retrospectiva a los más célebres personajes creados por Francisco Ibáñez.

La muestra, coproducida por Ediciones B y el Salón del Cómic, compartirá protagonismo en el pabellón número 8 de la Fira de Barcelona con las ilustraciones originales de Tim Sale para la serie televisiva «Héroes» y una exposición que, bajo el nombre de «El laberinto de DDT», recorrerá el proceso de creación de la compañía ganadora de un Oscar al mejor maquillaje por «El laberinto del fauno». Un paseo por el universo del gallego David Rubin, un repaso al entrañable «Bardín, el hiperrealista» ideado por Max y una muestra dedicada a las incursiones en la animación de Miguelanxo Prado completan el apartado expositivo de un salón que sigue estrechando lazos con el cine y la televisión. «Todo ello demuestra la variedad de medios y géneros que abarca el Salón», aseguró el director del certamen, Carles Santamaria.

En la nómina de artistas que viajarán a Barcelona destaca la presencia de autores como Milo Manara, Michael Golden, Tony Harris, Terry Moore y Peter Bagge, pope del cómic underground y autor de «Mundo idiota». También estarán en Barcelona el animador Ray Harryhausen, conocido por su trabajo en películas como «Jasón y los argonautas» y «Hace un millón de años»; y el realizador Paul Naschy. El as en la manga de la organización será la presencia de del veterano dibujante Moebius, autor de «El Teniente Blueberry» y colaborador en el diseño de películas como «Alien» y «Blade Runner».

Con la intención de acelerar el proceso de normalización del cómic como género artístico y, según se mire, también literario, el Salón estrenará este año un acuerdo con el Departament d´Ensenyament de la Generalitat que cristalizará en una jornada pedagógica centrada en la importancia del cómic como vehículo para el aprendizaje del lenguaje. Una serie de conferencias, mesas redondas y talleres de creación se encargarán de reforzar la vertiente más didáctica del Salón del Cómic.

«Aquí, quienes nos dedicamos al cómic no somos profesionales reconocidos, pero en el extranjero es un trabajo muy especializado y con toda una carrera detrás. Espero que con el tiempo la gente entienda que la de dibujante de cómics es una profesión que puede llegar a alcanzar la misma dimensión que cualquier género literario», señaló ayer el dibujante Pasqual Ferrándiz Arroyo, autor del cartel de esta edición.

En el cartel, reivindicación de la imaginación como lenguaje indispensable del cómic, se puede ver a varios personajes y superhéroes creados por Ferrándiz rodeando a una familia que lee cómics y que viene a ejemplificar «cómo han cambiado los papeles y, en épocas de campañas de fomento de la lectura, son los hijos quienes se han convertido en prescriptores de las lecturas de los padres».