«Hay que resolver en este mandato la plaza frente a la Sagrada Familia»
Antoni Vives - E. CARRERAS
antoni vives, concejal de urbanismo de barcelona

«Hay que resolver en este mandato la plaza frente a la Sagrada Familia»

El nuevo concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona propugna con atrevimiento la superación del llamado «modelo Barcelona»

BARCELONA Actualizado:

Al frente del área de Urbanismo, el concejal Antoni Vives, de la mano del nuevo arquitecto jefe de la ciudad, Vicente Guallart, propugna con atrevimiento la superación del llamado «modelo Barcelona». Habitat urbano, sostenibilidad, nuevas tecnologías, mixtura de usos...

—Un nuevo paradigma, pero por ahora sólo en el campo de lo teórico.

—Es normal. Justo empezamos, una ciudad no se hace en tres meses. Mire, no somos ni unos «ximples» ni unos petulantes, pero sin atrevimiento no haremos nada. Tenemos claro a dónde queremos llevar la ciudad. Y lo hacemos después de haberlo estado madurando durante diez años. A la vez, queremos sentirnos herederos de los últimos grandes pensadores de la ciudad, Oriol Bohigas —nombrado presidente del consejo asesor de Habitat Urbano—, el primero.

—Vayamos a lo concreto. ¿Cómo se hará la gran plaza frente a la Sagrada Familia? Realojo de los vecinos afectados en el solar cercano propiedad de Agbar, explotación comercial y del aparcamiento que se haga bajo la plaza para pagar los costes.

—Sí, los tiros van por ahí. Tenemos que combinar la finalización de la basílica con el realojo de los vecinos afectados y la apertura de una nueva perspectiva desde la calle Aragó que le dé magnificencia. A la vez hay que resolver el día a día del barrio, acabar con las molestias que generan los autocares, los visitantes. Casi es más difícil esto que la solución para los vecinos afectados, que lo vamos a hacer, o nosotros o los que vengan después.

—¿Para cuándo?

—Este mandato hay que dejar resuelta la operación urbanística. No nos podemos despistar: la construcción del templo va muy rápida. La planificación hay que hacerla ahora.

—Monumental. ¿La familia Balañá ha movido pieza?

—No he hablado con ellos. Pero es normal. Son una gente que sabe hacer muy bien sus negocios, que poseen piezas interesantes en la ciudad. No esperarán, seguro.

—¿Teme el Ayuntamiento que por falta de solución la Monumental siga diez años o más cerrada?

— No nos da miedo. A todos nos interesa buscar una salida. Pero ahora es momento de respirar, de dejar reposarlo todo un poco. Ahora sería precipitado dar un paso, tanto nosotros como los Balañá. Esperemos a ver.

—Visto en perspectiva, colocar los Encantes en la Monumental hubiese sido una buena salida.

—Es cierto, no hubiese sido mala solución, pero no sirve de nada lamentar lo que pudo haber sido y no fue. Sólo sirve para alimentar la melancolía.

—El proyecto de La Sagrera tampoco será lo que estaba previsto.

—Hay que hacer una gran estación, porque es lo que da sentido al conjunto de la transformación, pero hay un problema: no hay dinero para pagarla tal y como estaba previsto.

—Es decir, la estación no podrá hacerse como estaba dibujada.

—Pero si no había dibujos. Sí hay unos volúmenes definidos, pero son criterios que no tienen demasiado en cuenta el entorno. Estamos trabajando en la redefinición urbanística del conjunto y también en la volumetría de la estación. Pero antes hay que garantizar que hay el dinero para hacerlo. En su momento pasamos de un modelo público-privado a otro totalmente presupuestario que ahora es inasumible. En base a los aprovechamientos urbanísticos tampoco salen las cuentas. Los privados pueden tener interés en gestionar la que será una de las estaciones más importantes de Europa.