Una imagen de la fachada del instituto
Una imagen de la fachada del instituto - INÉS BAUCELLS

Querella contra el director de un instituto por «vetar» la Religión

El denunciante le acusa de prevaricación por no dejarle impartirla «pese a saber que era injusto»

Barcelona Actualizado: Guardar
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Las familias tienen el derecho reconocido de poder solicitar para sus hijos la asignatura de Religión en la escuela pública. Así lo establecen varios acuerdos vigentes: los firmados entre la Santa Sede y el Estado español (1979), los de cooperación entre diferentes confesiones (1992), la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) de 2013, la Constitución (artículo 27.3) y el Estatuto de Cataluña (artículo 21.2). En base a este marco normativo, la asignatura de Religión es de «obligada oferta» en las escuelas e institutos públicos de Cataluña; sin embargo, según denuncia el sindicato de religión PREC, «esta máxima se está incumpliendo desde hace años en esta comunidad».

Un docente de religión ha decidido ahora alzar la voz contra esta situación y presentar una querella contra el director del instituto que le ofreció una plaza por «vetar la asignatura» y «no dar a las familias la oportunidad de elegirla a comienzos del curso». La denuncia, interpuesta por la asociación Abogados Cristianos ante el Juzgado de Instrucción número 4 de Mataró, se extiende también al responsable de los Servicios Territoriales del Maresme-Vallés Oriental del departamento de Educación de la Generalitat por permitir esta «irregularidad». 

Delito de coacciones

La organización de juristas acusa a ambos de un presunto delito de prevaricación por «dictar una resolución arbitraria en un asunto administrativo a sabiendas de su injusticia», y otro cometido por funcionario público contra otros derechos individuales. Asimismo, acusa al responsable del centro de un delito de coacciones al «hablar en términos coactivos, indicando al querellante que no va a impartir Religión e impeliéndole a que cese en su reclamación de ocupar el puesto que legítimamente le correspondía».

El profesor, Ignacio Díaz, explica en declaraciones a ABC que quiso incorporarse a comienzos de curso en el instituto público de Tiana (Barcelona) para ocupar una plaza de profesor de Religión pero que al llegar al centro le dijeron que debía impartir una asignatura diferente a la de Religión Católica, la de «Enseñanza aconfesional de las Religiones». Díaz se negó a impartirla porque su contrato especifica que es profesor de Religión Católica. «No era la materia que figura en mi contrato», denuncia el profesor.

Ante la situación, se reunió con la dirección del centro para exponerles que estaba abierto a «repensar el formato de la asignatura siempre que fuera de Religión Católica y hacerle llegar una propuesta de programación adaptada», aunque, según apunta, «la respuesta fue: no, porque estaba enfocada claramente a la Religión Católica». Les reclamó, asimismo, que convocara a los padres para informarles de que tenían la opción de cursar la asignatura pero, según apunta a este diario, la respuesta fue: «Este curso ya no. El que viene». Según Díaz, «el director le reconoció que si lo hacían y le salían los cuatro o los diez padres que la querían se le generaba un problema de gestión». Este diario pidió al instituto su versión sobre los hechos, aunque finalmente no la obtuvo.