Javier Pagès, presidente del Consejo Regulador, esta mañana
Javier Pagès, presidente del Consejo Regulador, esta mañana - EFE
Continúan los efectos del «procés»

La producción de cava para España todavía cae un 12% por efecto del boicot de 2017

Ls cifras contrastan con la estabilización del consumo y el récord de exportaciones

BarcelonaActualizado:

Los efectos del boicot al cava en el último trimestre de 2017 como consecuencia de los acontecimientos políticos de otoño de ese año tuvieron efecto a lo largo de 2018, cuando la producción o expediciones de este prodcuto destinado al mercado interior cayeron un 12,1%. Según ha explicado esta mañana el Consejo Regulador del Cava, este descenso se explica por la necesidad de dar salida al "stock" acumulado en 2017 que no acabó vendiéndose debido a la caída de ventas de final de ese año.

Tal y como ha precisado Javier Pagès, presidente del consejo que regula la DO Cava, el descenso de 2018 no implica que las ventas finales de cava hayan caído, o que el citado boicot persista, dado que los datos que ofrece la consultora ACNielsen indican por el contraro un crecimiento del 0,3% de volumen.

Desde el Consejo Regulador señalan que la única manera que tienen de conocer el comportamiento del consumidor es a través de los datos de Nielsen, ya que los datos de que dispone la DO se basan en los datos que ofrecen las bodegas, y no de los puntos de venta.

Los datos de producción interior contrastan con el buen comportamiento de las exportaciones, que crecen un 1,8%, acaparando el 67,8% de la producción total. En su conjunto, las distintas bodegas integtradas en la DO Cava produjeron en 2018 algo más de 244,4 millones de botellas, una caída del 3,2%.

Los datos ofrecidos esta mañana también constatan una revalorización del producto, del 2,9% en el mercado interior -superior al mayor volumen registrado por Nielesen y del 4,3% en el mercado exterior. Para el Consejo Regulador, buenos datos en su afán por potenciar la gama "premium".

Los datos de 2018 alivian en parte el que no puede considerarse un buen año para el sector, con la salida de varios productores de la DO, y el traspaso a manos extranjeras de los dos gigantes del sector: Freixenet y Codorníu.