El presidente de Seat matiza sus críticas y niega amenazas de VW

El presidente de Seat, Bernd Pischetrieder, suavizó ayer sus manifestaciones realizadas hace unas semanas respecto a la falta de competitividad del sistema industrial español y los fabricantes del sector auxiliar del automóvil, y negó la existencia de «amenazas» por parte del consorcio Volkwagen respecto a su filial española.

BARCELONA. ABC
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El titular de Industria, Antoni Subirà y el «conseller en cap», Artur Mas, se reunieron el pasado jueves con el presidente de Seat, Bernd Pischetsrieder, un encuentro durante el que el máximo dirigente de la filial española de Volkswagen negó haberse referido a una pérdida de competitividad en la industria española y aseguró que únicamente «advirtió sobre unas tendencias que se observan también en Alemania», según comentó el conseller de Industria.

Asimismo, Pischetsrieder subrayó que en sus palabras, efectuadas en la presentación de resultados de Seat, no existió ninguna «amenaza», y que la voluntad del consorcio alemán es seguir invirtiendo en Seat y potenciar el centro técnico de Martorell. Según añadió, la multinacional quiere situar a Seat en una «secuencia de precio» diferente a la de Audi, Volkswagen y Skoda. «Una gama de precio más alto, con una especialización de coches jóvenes y mediterráneos», en palabras de Antoni Subirà.

El presidente de Seat también tuvo palabras de tranquilidad para los representantes de la industria española de componentes (Sernauto), que preside Josep Maria Pujol. Según una nota difundida por esta asociación, Pischetsrieder aseguró que «el futuro de Seat y el de la industria de componentes es común, sobre todo cuando Volkswagen ha reiterado su confianza en España; la mejor prueba son las cuantiosas inversiones de las que ya se ha hecho eco la Prensa, siendo un buen ejemplo de ello el anuncio de la fabricación del modelo “Toledo” en la fábrica de Martorell».

Por su parte, los sindicatos de Seat reclaman que el consorcio apueste de forma decidida por la marca Seat, prestigiándola en el mercado, lo que rentabilizaría la producción.