el oasis catalÁN

Popuvergencia

Actualizado:

Después de una década especulando sobre la necesidad de la sociovergencia, la realidad se ha impuesto por su propio peso. El acuerdo firmado por CiU y el PPC, que permite la aprobación de los presupuestos de la Generalitat, muestra que la popuvergencia —disculpen el palabro— es la alternativa más adecuada para hacer frente a la situación presente. Vaya por delante que sin presupuestos no somos nada ni hacemos nada. ¿Qué alternativas tenía una CiU con mayoría relativa? Podía pactar los presupuestos con el PSC. Pero, ¿alguien sabe qué quiere un PSC desaparecido en combate y sin liderazgo consolidado? ¿CiU puede asumir algunas de las exigencias —no a los recortes, menos IRPF y más impuestos como sucesiones, sí a la sexta hora en la escuela— del socialismo catalán? Prosigamos. CiU podía pactar con ERC. Ello supondría alentar la aventura soberanista y desplazarse más allá de la centralidad política. Así las cosas, la popuvergencia es la mejor alternativa posible Para los intereses de Cataluña y de los catalanes. Y, también, para los intereses de ambos partidos.

En el pacto CiU-PPC la cuestión derecha/izquierda gana la partida a la cuestión nacionalismo/no nacionalismo. CiU y PPC llegan al acuerdo, porque comparten una manera de entender el mundo en materia de economía. Por ello —para hacer frente a la crisis—, ambos partidos se comprometen a reducir el impacto de las tasas, aprobar una ley de emprendedores y autónomos, impulsar una ley de transparencia, reformar el Servei d’Ocupació de Catalunya. Y, sobre todo, se comprometen a observar una política de austeridad y estabilidad presupuestarias que reduzca lo adjetivo —esos cientos de empresas públicas, asociaciones y fundaciones varias de dudosa utilidad y tan generosamente subvencionadas— en beneficio —la crisis— de lo sustantivo. ¿Que CiU y, sobre todo, el PPC obtendrá algún rédito político al consolidar su presencia y centralidad en el mapa catalán? Si quieren que les diga la verdad, bienvenido sea el pacto si lo pactado resulta imprescindible para salir adelante.