La posibilidad de cambiar la titularidad evitará, según Educación, la instalacion de más barracones
La posibilidad de cambiar la titularidad evitará, según Educación, la instalacion de más barracones - I. BAUCELLS

El Parlament da luz verde al decreto que permitirá que centros privados pasen a la red educativa pública

El consejero Bargalló avanza que los concertados religiosos que pasen a públicos «dejarán de tener ese ideario»

E. ARMORA
BARCELONAActualizado:

El Parlament ha aprobado hoy por unanimidad el decreto ley que permitirá, si las necesidades educativas lo requieren, integrar a la red pública de la Generalitat escuelas de titularidad privada o propiedad de entes locales.

La nueva norma, que ha presentado en el pleno el consejero de Educación, Josep Bargalló, y ha recibido el apoyo de todos los grupos de la Cámara, está pensada para responder a necesidades de escolarización y se aplicará siempre a solicitud del centro interesado, de mutuo acuerdo con el departamento de Educación y manteniendo las condiciones de trabajo del personal docente, si se produce el cambio.

«Este decreto de ley desarrolla la Ley Educativa Catalana (LEC) y afronta una nueva realidad. Da instrumentos para solucionar las peticiones del mundo local y de las escuelas privadas, y para responder a las familias con la debida atención de los procesos de escolarización», señala el consejero de Educación.

«Ahorro importante de recursos»

Uno de los objetivos del decreto es, precisa Bargalló, «fortalecer la red de centros de titularidad pública mediante la incorporación de centros de otras titularidades que ya están creados y autorizados, propiciando un ahorro importante de recursos que a su vez nos ha de permitir fortalecer la demanda progresiva. También nos ha de permitir responder a las demandas de plazas públicas en zonas o municipios que lo necesiten». De este modo, recuerda el titular de Educación, «se podrá crear un centro público nuevo sin instalar módulos ni nuevas construcciones, lo que «nos permitirá reducir el gasto presupuestario derivado de instalar módulos prefabricados».

Respecto a los centros de titularidad religiosa, Bargalló avanza que habrá un cambio de proyecto. «Cambiará el proyecto educativo del centro, evidentemente, porque son centros con proyectos de veces ligados a el ideario de la escuela religiosa. Cuando cambie la titularidad dejará de tener este ideario. La dirección del centro nuevo será una dirección pública, con funcionarios del departamento que promeverán conjuntamente con la comunidad educativa, este proyecto educativo que, evidentemente, no podrá ser religioso». Josep Bargalló señala también la nueva normativa como «un instrumento más para combatir la segregación escolar».