Miquel Porta Perales - El oasis catalán

Palabras

Un primer análisis muestra que el 50% de las palabras seleccionadas tienen que ver con el «proceso»

Miquel Porta Perales
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El Observatorio de Neología de la Universidad Pompeu Fabra y el Institut d´Estudis Catalans han puesto en marcha -cuarta edición- una campaña para elegir el neologismo catalán del 2017. La palabra ganadora -la más votada entre las diez que propone la organización- será candidata a formar parte del diccionario normativo de la lengua catalana. Lista: micromachismo, judicializar, feminicidio, gentrificación, soberanismo, fer pinya (traducción: trabajar juntos para alcanzar un objetivo o juntos podemos), transgénero, turismofobia, hiperventilar, cazolada. Cierto: la lista es un reflejo de lo que ha sido el año 2017 en Cataluña. Una fotografía fija de las preocupaciones de la ciudadanía.

Un primer análisis muestra que el 50% de las palabras seleccionadas tienen que ver con el «proceso», un 30% con la política de género, un 10% con la política de vivienda y otro 10% con el rechazo del turismo. ¿Que la ciudadanía tiene otras preocupaciones como el desempleo, la sanidad, la educación o las prestaciones sociales? Sí. Pero, no olvidemos que la propuesta del Observatorio de Neología habla de neologismos, es decir, de palabras no incluidas en el diccionario, o de palabras incluidas, pero con un significado distinto al que le otorga el ciudadano en el uso cotidiano de la lengua.

Dicho lo cual, vista de la omnipresencia de la terminología procesista, sería interesante realizar otra consulta -Cataluña es un país de consultas- sobre qué palabras merecerían ser galardonadas con la estelada de oro, plata y bronce 2017 que otorgaría, en sesión solemne en el Palau de la Música Catalana, el Institut d´Estudis Procesistes de Catalunya (IEPC). Una primera selección de palabras para elegir podría ser -orden alfabético- la siguiente: delirio, engaño, estafa, farsa, ficción, fraude, golpe, mentira, prepotencia, trampa. Si quieren que les diga la verdad, no sé qué palabra votar. Todas merecen el galardón, que se entregaría dentro de su correspondiente caja amarilla. Con el lacito amarillo, por supuesto.

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