El instituto El Palau de Sant Andreu de la Barca, en una foto de archivo
El instituto El Palau de Sant Andreu de la Barca, en una foto de archivo - INÉS BAUCELLS

Los padres guardias civiles de Sant Andreu reprochan al alcalde su tardanza en interesarse por el caso

El coronel jefe de la comandancia acompaña a los progenitores en una cita de dos horas con el regidor socialista

Los juzgados de Martorell comienza a ofrecer a las víctimas personarse contra los docentes

BARCELONAActualizado:

El alcalde de Sant Andreu de la Barca (Barcelona), el socialista Enric Llorca, recibió el jueves a una decena de padres guardias civiles del instituto El Palau de la localidad, cuyos hijos supuestamente fueron humillados en las aulas por varios profesores tras las cargas policiales del 1 de octubre durante el referéndum de independencia.

Según ha podido saber ABC, los padres agradecieron al alcalde su interés por el caso pero le reprocharon que –en su opinión– llega tarde. Los agentes recriminaron a Llorca que se han sentido solos durante todos estos meses y que nadie se ha preocupado por ellos desde que sucedieron los hechos, a principios de octubre.

Por el contrario, el Ayuntamiento niega que al alcalde le hubiese faltado interés y atención hacia los padres denunciantes. Fuentes municipales aseguran que Llorca siempre ha mantenido abiertas todas las vías de comunicación con las dos partes, tanto con los profesores investigados como con los padres denunciantes.

El encuentro del jueves, de carácter informal, duró unas dos horas. Asistieron seis padres y cuatro madres, que estuvieron acompañados y secundados por el coronel jefe de la comandancia de la Guardia Civil de Sant Andreu de la Barca, lugar en el que trabajan y que se encuentra a pocos metros del instituto. Por esta cercanía es por lo que un importante número de los alumnos del centro educativo son, precisamente, hijos de agentes del instituto armado.

El alcalde quería conocer, de primera mano, el relato de los padres de los menores, que le detallaron su versión de lo que aconteció en el instituto aquel 2 de octubre. Llorca también les preguntó por qué no acudieron a una mediación con la Consejería de Enseñanza de la Generalitat para tratar de resolver el conflicto por vías menos agresivas que la penal. Según fuentes presentes en la reunión, los agentes justificaron que no lo hicieron porque consideraron que el caso estaba politizado y descartaron pedir ayuda a un departamento que, a su juicio, no se creería su versión.

Proceso judicial

Por otra parte, las diligencias judiciales avanzan contra cuatro de los nueve profesores a los que la Fiscalía denunció por las supuestas humillaciones a los menores, pues el juzgado archivó la causa contra cinco de ellos al considerar que no había indicios de delito. El ministerio público presentó el lunes un recurso contra estos sobreseimientos. Los docentes todavía no han sido citados a declarar pero, según fuentes del caso, el Juzgado de Instrucción número 7 de Martorell (Bacelona) –que se encarga de la causa contra tres de los cuatro profesores investigados– ya ha comenzado a ofrecer a las familias personarse.

El fiscal cree que estos docentes señalaron a los menores, que uno de ellos llamó «perros rabiosos» a los agentes que protagonizaron las cargas, y que a un menor le preguntaron: «¿Estarás contento con lo que hizo tu padres ayer?».