Once detenidos y decomisados 430 kilos de cocaína en un yate en el Garraf

J. GUIL/
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BARCELONA. La Policía detuvo anteayer a once personas en varias localidades españolas -San Sebastián, Bilbao, Lleida y Barcelona-, en un operación que sirvió para desarticular a una banda internacional dedicada al tráfico de droga y al blanqueo de dinero. Además, la operación, que sigue abierta a la espera de más detenciones, prosiguió ayer con la incautación de 429 kilos de cocaína y 1.130.000 euros localizados en un yate atracado en un puerto deportivo de la costa del Garraf que fuentes policiales no concretaron, aunque podría ser de Sitges. En esta operación, iniciada en febrero de 2003 con el nombre de «Atalaya», han colaborado la Policía de Andorra y las Policías de Madrid, de Cataluña, del País Vasco, Tenerife y Cantabria.

Según informó Miguel Angel Vázquez, coordinador de la Udyco de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña, los presuntos traficantes se dedicaban principalmente a transportar droga desde el Caribe en veleros con los que simulaban transportar viajeros.

La droga incautada ayer la recogieron en el mar frente a las costas de Barbados, donde había sido lanzada desde una avioneta. Su origen podría ser de varios cárteles colombianos.

Además, la Policía tiene detectados otros dos yates de los traficantes que podrían ser incautados en breve.

La pista del dinero

Una vez traían la cocaína, miembros de la banda se desplazaban en vehículos discretos a Andorra y en Ginebra (Suiza) e ingresaban el dinero obtenido en pequeñas cantidades y en distintos bancos, para evitar sospechas. Sólo en bancos andorranos, la policía ha bloqueado 14,6 millones de euros a la banda, y aún no ha logrado cifrar el capital en cuentas suizas y españolas.

Entre los detenidos está el presunto líder de la organización, Juan María M. S., con domicilio en San Sebastián y que ya había sido detenido en 1986 junto a otro de los arrestados tras incautárseles nueve kilos de cocaína. Las actividades de la banda desarticulada se iniciaron en 1993, cuando abandonó la prisión su líder, del que la policía empezó a sospechar tras descubrir que ingresó en Andorra 12 millones de euros pese a que su supuesto trabajo era patrón de yates de recreo. Advertidos por la Unidad de Blanqueo de Dinero de Andorra, se empezó a vigilar a J. M.S. y a sus socios y se descubrió su vinculación con veleros que efectuaban rutas en el Caribe. Durante el pasado verano, se volvió a detectar ingresos de billetes con olor a humedad en bancos del Principado. En los últimos días se intensificó la vigilancia sobre el grupo y ayer se detuvo a once personas, dos de ellas de nacionalidad italiana.