Pau Guix, J. M. Nieto, Ramón de España, Pau Guix y Pablo Planas, ayer en el bar de CLAC
Pau Guix, J. M. Nieto, Ramón de España, Pau Guix y Pablo Planas, ayer en el bar de CLAC - Inés Baucells

JM Nieto: «El humor nos sirve para evitar la independinitis»

El humorista de ABC se une a Pastrana, Ramón de España, Pablo Planas y Pau Guix en el bar del CLAC

BarcelonaActualizado:

Las ratas de JM Nieto interpretan la fe eslovena de Torra. No quiso decir "eslovenos” sino “eslomenos”. Los benditos roedores, ante la estatuaria de los cuatro jinetes del apocalipsis separatista. Pujol, tocado de pirata, “eslomenos” honrado imaginable; Mas, tocado de Atila, “eslomenos” constructivo; Puigdemont, tocado de Napoléon, “eslomenos” valiente de la Historia y Torra, tocado de pirado, “eslomenos” juicioso en siglos.

Acompañado del tuitero Pastrana, Ramón de España -veterano cronista del “manicomio catalán”-, el periodista Pablo Planas y el activista con maneras de barman Pau Guix, el humorista de ABC acudió con sus viñetas al bar del CLAC (Centro Libre de Arte y Cultura). La independinitis, introdujo Guix, “cursa con un fuerte dolor músculo-esquelético provocado por la tabarra indepe”. Invitados de allende las fronteras catalanas, Nieto y Pastrana tendrían como recompensa un retiro espiritual en Montserrat con ayuno y homilías amarillas. El Conducator Torra ha acabado su huelga de hambre de 48 horas, advirtió Ramón de España: “A las dos horas ya lo estaban monitorizando… ¡Bienvenidos a Nueva Eslovenia del Sur!”

Ya no suenan cacerolas, sino tambores de guerra, acotó Planas: “Alguien deberá tomar en serio las amenazas de Torra… pero no seremos nosotros”.

¿Cuáles son los límites del humorista al abordar el “procés”?, inquirió Guix. “El humor es la cortesía que la inteligencia tiene con el sufrimiento y va muy bien para evitar la independinitis, porque los fanáticos son muy serios”, respondió Nieto.

En la pantalla se fueron sucediendo las viñetas que ha inspirado el separatismo, un diez por ciento de las que Nieto lleva dibujadas desde 2013. Una trinchera de 1914, con dos ratas soldado que creen, ingenuas, que cien años después “los nacionalismos serán cosa de risa”. También se reían y llamaban fascista al humorista cuando hace un lustro predijo que las empresas se irían de Cataluña “huyendo del nacionalismo”. En otra viñeta, la succión identitaria que vacía todo completamente. En otra la corrupción, piedra de toque de la exaltación independentista. El independentismo, reza un bocadillo, “no es un avance sino un rebobinado”. Asoman los politiquillos: Puigdemont con su cabello-boina-hasta-las-cejas, o Torra y los “baches en el ADN” de los españoles. Parapetados ambos tras una frontera-trinchera de urnas de cemento. Los lazos amarillos -todos del mismo tono amarillo- devienen en espinosa concertina: “¡Lo que hacéis no son lazos, son nudos!”, protesta una rata con sentido artístico. La manipulación de la historia… todo lo español es algo horrible. ¿Y Tabarnia? “¡Qué hallazgo! ¡Con Tabarnia me lo paso muy bien!”, proclama Nieto.

Tras las viñetas, algunos tuits de Pastrana. Como este: “La culpa de todo es nuestra por no intentar seducir al nacionalismo catalán cuando nos trata de vagos, violentos, parásitos, analfabetos, infraseres y paletos”. O este otro, dialogado: “¿Con la independencia seremos más felices? Claro, porque no nos robarán y tendremos más dinero. ¡Anda! ¿Se quedan con los Pujol?”

Un centenar de espectadores aplaudía con ganas a los parroquianos del bar del Clac. Una hora y media sin “vías eslovenas” ni lazos amarillos. Se agradece.