Una paciente se somete a una inspección orofaríngea en la Unidad de Halitosis del Centro Médioo Teknon
Una paciente se somete a una inspección orofaríngea en la Unidad de Halitosis del Centro Médioo Teknon - ABC

«Narices electrónicas» para combatir el mal aliento

Crean la primera unidad multidisciplinar que utiliza tecnología punta para hallar el origen de la halitosis y ponerle solución

BARCELONAActualizado:

Más allá de un importante problema de imagen que estigmatiza a quienes lo padecen, el mal aliento puede ser el indicio de una patología no diagnosticada. La falta de higiene bucodental y los excesos en la ingesta de alimentos como el ajo o la cebolla ya no son la principal causa de halitosis, un problema que afecta al 25 por ciento de la población. "Lo eran hace 20 años pero ahora la mayoría de las personas va al dentista, se cepilla los dientes diariamente y cuida la alimentación", explica en declaraciones a ABC el doctor Jones Nunes, codirector de la primera Unidad del Aliento del Centro Médico Teknon, la única que integra todas las disciplinas implicadas en el problema (gastroenterología, otorrinolaringología, medicina interna, etc.) y lo aborda con tecnología de última generación.

La nueva Unidad, que ya ha tratado a 9.000 pacientes en dos años, un tercio de los cuales procedentes de otros países, dispone de recursos de última generación como la cromatografía de gases o el biosniffing, conocido más popularmente como «nariz electrónica», un método de análisis que permite la separación de gases de una muestra de aire por absorción selectiva. «La nariz electrónica nos dice qué gases hay en una muestra; separa gas por gas y mide su concentración», explica Nunes. El especialista subraya la importancia de separarlos.

Hasta 80 causas probables

«Cuando un gas se mezcla con otro resulta otro gas diferente. A nosotros nos interesa tenerlos aislados y poder olerlos para saber de qué gas se trata y cuál es la causa del problema», añade el doctor Jonas Nunes. Recuerda, además, que cuando no se trata de un problema de higiene, detrás de la halitosis pueden haber hasta 80 causas diferentes.

La «nariz electrónica» permite identificar cualquier gas presente en el aliento humano —actualmente se han descubierto más de 3.000—, de cara a poder elegir el tratamiento adecuado dirigido al origen del mal olor. Los pacientes realizan una aspiración y los especialistas de la Unidad recogen la muestra en un recipiente estanco. Después, la introducen en los aparatos para analizarla.

En el 70 por ciento de los pacientes tratados en la Unidad la halitosis responde a tres causas determinadas: la boca seca, que puede producise por un tratamiento médico o por la edad; las amígdalas o problemas rinosinusales (bacterias que se encuentran en la zona maxilar) o problemas digestivos (por ejemplo, por la bacteria helicobacter pylori).

«Me han llegado a la consulta personas que se habían lavado la lengua con lejía y se habían quitado dientes porque lo habían leído en Internet»
Jones Nunes , codirector de la Unidad del Aliento

«Me han llegado a la consulta personas que se habían lavado la lengua con lejía o que se habían quitado dientes porque lo habían leído en internet. Es importante explicar que la halitosis no se reduce a un problema de higiene», dice Nunes. En este sentido, aclara que «eso no quiere decir que esa no sea la causa en algunos casos, aunque, desde luego, no es la causa absoluta». En el caso de que sea un problema de higiene, lo más aconsejable es, según indica, cepillarse la lengua. «Cuándo realizas una búsqueda en internet ese es el consejo generalizado. En este caso es acertado si el problema es la falta de higiene», apunta el especialista.

«La halitosis es una afección que siempre se ha tratado desde el síntoma. Con la nueva consulta especializada se afronta el problema desde un enfoque multidisciplinar para determinar el origen concreto y encontrar una solución efectiva», comenta el doctor Jordi Coromina, director del departamento de Otorrinolaringología y codirector de la Unidad del Aliento.

Láser cuando procede de las amígdalas

Coromina es pionero en Europa en la aplicación de láser para la eliminación del caseum en las amígdalas, una de las causas principales de la halitosis. El caseum son unas «bolitas blancas» que se originan por la descomposición de los alimentos y que algunas veces pasan a llenar unos pequeños agujeros (criptas) que muchas personas tienen en las amígdalas. Mediante la aplicación del láser se eliminan todas las capas superficiales y medias de las amígdalas, y así desaparecen todas las criptas y el caseum. Es una técnica innovadora alternativa a la extirpación de las amígdalas que ya se ha aplicado a 42 pacientes. «Tiene como ventajas principales la preservación de la función de defensa, el menor riesgo de hemorragia y un postoperatorio considerablemente más cómodo», aclara el experto.

Más del 25 por ciento de la población padece halitosis, una afección de gran impacto psicosocial que condiciona las relaciones sociales, personales y laborales de quien la padece. En algunas ocasiones, incluso, conduce hacia el aislamiento social debido a las inseguridades y el rechazo que provoca en algunas personas.