El Museo Picasso saca a escena la última serie de grabados del artista

El centro barcelonés expone las 156 estampas que Picasso realizó entre 1972 y 1973

BARCELONAActualizado:

Llevaban guardados bajo llave desde 1980, cuando la familia del artista formalizó la donación, por lo que la ocasión se antoja, como mínimo, excepcional. Y es que, más de tres décadas después, la última serie de grabados que Picasso realizó entre 1968 y marzo de 1972 podrá verse hasta el 4 de septiembre en el Museo Picasso de Barcelona en el mismo orden de planchas que se ideó para su exposición en París en 1973.

La muestra, sostiene la comisaria Claustre Rafart. tiene un gran valor porque enseña los últimos grabados de Pablo Picasso con un «lucimiento técnico impresionante», ya que el artista los realizó sobre la plancha directamente con una gran variedad de técnicas lo que ensalza totalmente su faceta como genio creativo.

«Dominó la técnica de manera magistral», apunta la comisaria, quien ha celebrado la presencia de las grandes obsesiones de Picasso: mujeres desnudas que se enseñan de manera exhibicionista; el pintor y la modelo; sus antepasados; él mismo en autorretratos; sus contemporáneos; sus mujeres, escondidas; prostitutas; su padre, y obras suyas como «Las señoritas de Avignon». Los grabados, editados por la Galerie Louise Leiris, están llenos de referencias a los clásicos como Rembrandt, Velázquez, Goya, Ingres, Delacroix y, sobre todo, Degas.

En las estampas de la colección, que se puede visitar hasta el 4 de septiembre, se representa un mundo aparentemente ocioso, divertido y alegre, en el que subyacen la melancolía del deseo frustrado y la virilidad perdida, según la comisaria. El conjunto de los grabados que se exponen de la colección «156 grabados», y que en realidad son 155, es propiedad del Museo Picasso de Barcelona. Falta el número 7, del que sólo se tiraron tres ejemplares porque la plancha se perdió, informa Efe. Con todo, esta colección es la única que cuenta con cuatro grabados de artista firmados por el propio Picasso, que son las pruebas que le dedicó a su amigo Jaume Sabartés.

Actualmente, según apuntó a Efe el director del Museo, Bernardo Laniado-Romero, en todo el mundo sólo hay tres colecciones completas de los «156 grabados», que son propiedad del Museo Picasso de París, de un coleccionista particular, y de Bancaja.

Los grabados que integran esta serie continúan el espíritu desenfrenado de abordar el erotismo pujante de la serie anterior, que se conoce como la de «los 347 grabados», que se hicieron entre el 16 de marzo y el 5 de octubre de 1968, y que están protagonizadas por un gran número de personajes. Actualmente, el Museo Picasso de Barcelona es propietario de una de las colecciones más importantes del mundo de obra gráfica del artista, con más de 1.600 grabados