AFP  Los jugadores del Espanyol aprovecharon su visita a Moscú para realizar turismo.  En la imagen, varios jugadores posan en la Plaza Roja

Lokomotiv-Espanyol, dos equipos en crisis, se enfrentan esta tarde en UEFA

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ABC

MOSCÚ. Dos equipos inmersos en plena crisis de juego y de resultados, el Lokomotiv y el Espanyol se enfrentan esta tarde en la primera jornada de la liguilla de la Copa de la UEFA, en la que ambos tendrán que demostrar si tienen recursos y sus posibilidades para jugar a nivel europeo. El actual campeón de la Liga rusa, dirigido por Vladímir Eshtrékov, ha saldado sus cinco últimos partidos con un triunfo, una derrota y tres empates por lo que ha perdido el liderato en solitario que ahora comparte con el CSKA pero con desventaja en el coeficiente, a cuatro jornadas del final de la Liga. El Espanyol, peor aunque a principio de competición, ocupa el decimoséptimo lugar con dos victorias, un empate y cuatro derrotas y necesita hallar en la competición continental un ambiente distendido, de tranquilidad, que apacigüe el mal momento por el que atraviesa.

Pero tendrá dificultades. Incluso con las ausencias de su artillero Sy- chev, quien a causa de una grave lesión no podrá reaparecer hasta abril, según la previsión médica, y del «cerebro» del equipo, Loskov, también lesionado, el equipo moscovita ha reducido sustancialmente su potencial ofensivo pero tiene solidez defensiva, es fuerte en la zona de creación, tiene gran experiencia internacional y mucho mayor rodaje porque la Liga rusa ha disputado ya su vigésima sexta jornada.

«No pasa nada...»

Pero el Espanyol le anda a la zaga. Su comienzo de temporada es decepcionante cuando se entendía que la plantilla se había mejorado ostensiblemente y el mismo transcurrir de la competición va delatando más fallos de jugadores que de sistemas. Atrás se regalan goles y detrás falta incisión, «punch». La situación es tensa pero ayer, en la capital moscovita, Daniel Sánchez Llibre reiteró el incondicional apoyo a Lotina y exigió a los jugadores, incluso a socios y periodistas que dejen de lado el mal ambiente que pueda haber en el vestuario «lo que tenemos que hacer es estar callados, quietos y pensar solamente en el partido; dejar esos rumores que en un noventa y nueve por ciento son falsos porque no hemos comentado nada y mantenemos la confianza en la plantilla, en el entrenador y en el cuerpo técnico».

Es un mensaje obligado porque ese uno por ciento da para mucho. No se puede ocultar el descontento del público en Montjuïc y del entrenador con el equipo y las manifestaciones de Pochettino en nombre de varios jugadores que le retraen ciertas actitudes al entrenador. La situación parece desbordada. El presidente insistió ayer en que no se plantean ningún cambio, «creo que tenemos una plantilla compensada y hasta diciembre puede pasar algo, claro, porque en fútbol siempre puede ocurrir algo pero no tenemos intención de fichar a ningún jugador ni mucho menos... No éporque ha salido esto... Tuvimos un mal partido y si por eso ha de haber cambios el fútbol sería un drama...»

Y Daniel Sánchez Llibre emitió también una pretendida transmisión de optimismo a los españolistas, incluso a pesar de que ahora, incluyendo el de esta tarde, el conjunto blanquiazul debe afrontar cuatro partidos consecutivos en campo contrario, «es imposible perderlos todos porque tenemos plantilla para plantar cara a cualquier equipo; personalmente confío mucho, lo digo en serio, convencido, porque los técnicos me han dicho y repetido que esta plantilla es mucho mejor que la de la temporada pasada y el esfuerzo económico que hemos hecho se ha de demostrar en el campo; acepto que sorprende que el equipo no se haya adaptado todavía, pero estoy seguro de que lo conseguirá con cierta prontitud».

Matinal turística

A pesar de la llovizna y de la baja temperatura, la expedición efectuó una por demás lógica visita a la Plaza Roja, al Kremlin, se efectuaron las fotografías, compras... Por la tarde se efectuó un ligero entrenamiento a la misma hora del partido, 17.15 en los relojes españoles.

Sánchez Llibre, Lotina y Cristóbal se reunieron tras el almuerzo, ante humeantes cafés, pero «solamente para hablar de cuestiones generales», puntializó el presidente.