Maria João Pirés, durante un recital
Maria João Pirés, durante un recital - César Minguela

El largo «ritardando» de Maria João Pires

La localidad catalana de Cervià de Ter acogerá en agosto un festival impulsado por la pianista

BarcelonaActualizado:

Desde hace tres años, periódicamente aparecen noticias sobre el inminente retiro de los escenarios de la veterana pianista Maria João Pires. En 2017 incluso se llegó a publicar que cancelaba todos sus compromisos a partir de enero de 2018. Pero no. Estamos en febrero de 2019 y acaba de interpretar una vez más sus queridos Nocturnos de Chopin y sonatas de Mozart en el Palau de la Música Catalana, con la sala repleta, como es habitual en sus recitales.

Por si quedasen dudas, ha aprovechado su presencia en Barcelona para anunciar la creación de un nuevo festival en un pequeño pueblo de 900 habitantes de Girona, Cervià de Ter. Se llamará «Days of wisdom» (Días de sabiduría) y en tres días pretende, en palabras de la propia pianista, «traer de vuelta el arte», planteándose «qué es el arte y qué significa para los artistas y para el público general». Pires asegura que lleva 25 años esperando el momento de llevar a cabo un proyecto así.

Según la intérprete, en las últimas décadas el arte ha sido usado como un reclamo comercial, que se puede comprar y vender, pero cuando se superan ciertos límites acaba desvirtuándose y perdiendo su sentido. «Quise tener un festival donde pudiéramos reevaluar estos límites», explica. El objetivo final es «contribuir a impulsar un cambio» hacia un mundo mejor a través de las artes.

Para ello, la programación del Festival huirá de los grandes cabezas de cartel, y reivindicará la pureza de la música y la cultura. El pequeño y antiquísimo monasterio benedictino de Cervià de Ter, con capacidad para 200 personas, será el epicentro de este festival, que la pianista no descarta exportar a otros lugares de Europa, Estados Unidos y Japón.

En su primera edición, que tendrá lugar entre los días 9 y 11 de agosto, además de la propia Pires participarán artistas que ella misma ha formado y apoyado: la soprano de Alepho Talar Dekrmanjian, y las pianistas Lilit Grigoryan y Jiana Peng. Este certamen toma el relevo del que la promotora Ibercamera celebra cada verano en ese mismo emplazamiento. De hecho, Ibercamera es la agencia de Pires, y su colaboración ha resultado fundamental en este proyecto. El presidente de la empresa, Josep Prat, asegura: «Desde el primer momento he tenido interés en que sea su festival, con su personalidad. No quería que tuviera el sello Ibercamera sino de Pires, nosotros solo somos los servidores técnicos».

Por tanto, nada de retirarse, al menos de momento. Otra cosa es que a sus 74 años esté optando por bajar el ritmo y dedicarse solamente a los conciertos que le interesen a nivel artístico. «No quiero ser diferente, sino que tengo una profunda necesidad de salir de este círculo en el que es presentada la música clásica», resume Pires. A lo sumo, la artista portuguesa está haciendo un largo «ritardando» que, visto el ritmo que lleva, puede durar prolongarse bastante en el tiempo.