Josep Valls entrevista a once «homenots en minúscula» en «Nus i crus»

SERGI DORIABARCELONA. Josep Valls (Sant Feliu de Pallerols, 1944) ha combinado a lo largo de su vida tres vocaciones: la teología, la hostelería y la literatura. Fue precisamente en su restaurante de

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SERGI DORIA

BARCELONA. Josep Valls (Sant Feliu de Pallerols, 1944) ha combinado a lo largo de su vida tres vocaciones: la teología, la hostelería y la literatura. Fue precisamente en su restaurante de Figueras donde compartió sobremesas con Josep Pla; tan cercano fue al solitario de Llofriu, que plasmó aquellas horas de conversación en tres libros, imprescindibles para confeccionar la intrahistoria planiana: «Josep Pla in_dit» (1982), «Josep Pla, converses a l´Empordà» (1985) y «Pla de conversa» (1997).

Diez años después de ese tercer título y, con algunas novelas entre medio, Valls vuelve a demostrar su pericia en la oralidad con «Nus i crus» (Empúries), premio Marian Vayreda de 2007. El título define el propósito del autor: «Entrevistar a personajes al desnudo, sin los oropeles de la literatura y presentarlos crudos, sin salsas que los adulteren históricamente».

Convertido en reportero, capaz de viajar por los siglos, Valls nos brinda once entrevistas de rabiosa «exclusiva»: Sócrates, Ponçio Pilatos, Dante Alighieri, Luís XIV, Isabel la Católica, Gioacchino Rossini, Sitting Bull, Pío XII, Ben Gurion, Jules Maigret y, como no, Josep Pla, de quien recoge el néctar de su «murreria». El autor del «Quadern gris» lamentaba no haber hecho dos cosas en su vida: ponerse una dentadura y haberse casado.

Pla le animó a escribir

Seminarista durante 8 años en el Conciliar de Girona, Valls leyó a escondidas libros prohibidos y fue al cine por primera vez a los veinte años a ver «Jerónimo». El papel de «malo de la película» de los indios le impresionó tanto que empezó a leer sobre Sitting Bull, uno de los personajes entrevistados. El inspector Maigret es la única criatura literaria en estas conversaciones cargadas de ironía.

Valls aporta una dimensión inédita de Isabel la Católica o Sócrates, «que nos los habían explicado tan mal en la escuela». Entre los «incomprendidos», destaca Poncio Pilatos: «Siempre apareçía como un calzonazos, cuando no era cualquier cosa ser gobernador de Judea». Valls define a sus personajes como «homenots en minúscula». Patrón de la Fundació Pla, relee cada día unas páginas de la Obra Completa: «Si mi padre me enseñó a leer, Pla me animó a escribir».