Joan Carles Valero - Letras expectativas

Lideresas

«Barcelona sigue a lomos del prestigio global que se granjeó con los Juegos de 1992»

Joan Carles Valero
BarcelonaActualizado:

Barcelona sigue a lomos del prestigio global que se granjeó con los Juegos de 1992. Un mérito ganado a pulso por la perfecta organización del mayor acontecimiento planetario. Entre las personas que hicieron posible aquel éxito que forjó la marca de Barcelona como una de las más reconocidas del mundo, destaca Montse Solsona, entonces encargada de las relaciones públicas y que ayer celebró el 25 aniversario de la agencia de comunicación que lleva su nombre y que es una de las principales de España.

Apasionada por las relaciones humanas y la imagen a partir de labrar exclusividad y prestigio, el equipo de Montse Solsona, dirigido por Albert Salvador, cultiva la confianza desde la maestría por la puesta en escena. Hasta el punto de haber estado presente en los momentos clave de muchas instituciones y empresas en los últimos cinco lustros.

En Solsona han salido victoriosos de la batalla por la confianza, una de las principales que libran las empresas para garantizar su éxito futuro, junto a las batallas por la atención y por la experiencia del usuario. Quien así opina es Carme Artigas, otra lideresa catalana, fundadora y CEO de Synergic Partners, empresa pionera en Big Data que fue adquirida por Telefónica y que afrontó en 2006 la necesidad de crear una profesión que ni siquiera existía en Europa: la del científico de datos, uno de los perfiles más buscados en la actualidad por los reclutadores de las empresas de cualquier sector de actividad.

Carme Artigas ha participado en el último Observatorio Colón, organizado en el Club de Polo de Barcelona por la consultora de capital humano People Matters. A juicio de Artigas, resulta imprescindible que todos los directivos sean expertos en tecnología y que conozcan muy bien las posibles implicaciones en sus negocios de la Inteligencia Artificial, Big Data, Blockchain y robótica con el fin de poder identificar riesgos y oportunidades. Una responsabilidad que obliga al directivo a formarse de forma constante y sin descanso, ya que todos los negocios se encuentran hoy en día en permanente fase Beta y la cultura del cambio es lo único que no cambia. Todo ello en una decidida apuesta por el análisis de los datos que evite a los directivos pasarse el día mirando el retrovisor y tomando decisiones sobre cosas que ya han pasado, para inaugurar la era de la anticipación, gracias al carácter predictivo de los datos.

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