Interior atribuye la explosión de Santa Coloma a una fatal coincidencia de fugas

La consellera Montserrat Tura, que dará explicaciones en el Parlament, no descarta cambiar el protocolo de actuación en casos de escapes de gas en plena calle

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J. GUIL

BARCELONA. Una fatal coincidencia, un escape de gas y uno de agua en las acometidas generales de la finca número 66 de la Rambla Fondo, propició la explosión de gas que el pasado jueves destrozó varios edificios de Santa Coloma de Gramenet.

La consellera de Interior, Montserat Tura, y los jefes de los Bomberos de la Generalitat, relataron ayer las conclusiones que han extraído del primer informe que han hecho del suceso. A la espera de lo que decida la justicia sobre este caso, Tura, que pedirá comparecer ante el Parlament para dar explicaciones, defendió la actuación de los Bomberos en el incidente. También señaló que no se desalojó a los vecinos preventivamente porque no había indicio de que la fuga de gas detectada en la calle se hubiera colado por el interior del edificio del número 66, como así ocurrió Con todo, no descartó que en breve se revisen los protocolos de actuación de los servicios de emergencia en casos de fugas en plena calle. De hecho ayer mismo, horas antes de la rueda de prensa de Tura, sí se desalojó a los vecinos preventivamente ante otra fuga de gas detectada en Santa Coloma (ver información inferior).

Según el informe de Interior, todo ocurrió por una concatenación de fatalidades. En la madrugada del pasado jueves, frente a la finca del número 66 había una fuga de agua que pudo originarse días antes y que provocó una cavidad bajo la era. A su vez, también había una fuga de gas en la tubería de gas que había al lado de la del agua.

El gas se escapaba por un agujero que había en la cañería que Interior no sabe aún como se produjo. Algunas versiones afirman que el agujero en la cañería del gas lo produjo el chorro de agua que se escapaba de la otra cañería, aunque la compañía Aguas de Barcelona considera este extremo altamente improbable, según informó en un comunicado.

Incógnitas Según la versión de Interior, cuando a las 5.30 horas los bomberos detectaron que había una fuga conjunta de agua y gas, puesto que de la tapa de la arqueta de la calle salía agua con burbujas, avisaron a los técnicos de las compañías de gas y de agua y éstos decidieron cerrar primero el suministro de agua para poder reparar el de gas.

En ese momento, no se detectó olor a gas en la calle y los medidores de gas que portaban los Bomberos que entraron en el número 66 tampoco detectaron la presencia del combustible. Por eso no se desalojó a los vecinos.

Pero bomberos y operarios desconocían que, al cerrar el agua, ésta se filtró y su espacio dió paso al gas que se fugaba de una tubería situada a unos 60 centímetros de la cañería del agua.

Entonces, la fuga de gas que se produjo en la acometida exterior del edificio, que ya no tenía gas porque las llaves de paso habían sido cerradas por los técnicos, se coló entonces por el pasa-tubo de la cañería de agua, que es cuatro veces más ancha, y de allí llenó la arqueta del cuarto de contadores que hay en las escaleras del edificio del número 66..

El gas hizo explosión por algún «punto de ignición» cuyo origen aún se desconoce, quizás provocado por un aparato eléctrico, justo en el centro de la finca, donde se había acumulado el gas, pese a que en las tuberías del edificio ya no había gas.

Mientras se sigue investigando los detalles de este suceso, nueve de los heridos continuaban ayer ingresados en el Hospital Vall d´Hebron. Están estables dentro de la gravedad.

Pisos gratuitos en la ciudad Por su parte, los 46 vecinos de los bloques más afectados por la explosión que tuvieron que ser desalojados y que pasaron la noche de ayer en hoteles o en casas de familiares, se reunieron ayer con representantes del Ayuntamiento para saber dónde van a poder vivir ahora. Los más afectados son los del edificio número 66, que estalló en pedazos y será derruido a partir del próximo lunes. Los vecinos del número 64 y 68 deberán aguardar aún a que se evalúe si sus viviendas debern ser derruidas o bastará con obras de reforma. El resto de vecinos podrán volver a sus casas en breve.

Para los que tardarán en volver a sus casas el Ayuntamiento les ofrecerá pisos de alquiler gratuitos en Santa Coloma, si no aceptan la alternativa de vivir en pisos públicos que hay en Badalona y Barcelona.