El independentismo catalán, en tromba contra la consulta de Podemos

CDC y ERC asumen que la irrupción del «colauismo» es ahora la principal amenaza contra el secesionismo

ÀLEX GUBERN
BARCELONAActualizado:

Propició la discusión más viva durante el debate de los candidatos catalanes del pasado domingo, y previsiblemente marcará la recta final de la campaña. Los ataques cuestionando la viabilidad del referéndum en Cataluña que propone Podemos, y su definición o no como «línea roja» en una hipotética negociación de investidura, se han convertido en el eje principal de la campaña. Paradógicamente, los ataques más furibundos contra la propuesta de consulta no llegan desde el PP o Ciudadanos, sino desde los partidos independentistas –CDC y ERC–, a priori susceptibles de ser aliados de los «comunes» en un escenario que podría tener el «soberanismo», que no el secesionismo, como punto de confluencia.

El ataque combinado de CDC y ERC contra En Comú Podem se produce en un momento en el que el independentismo está reculando, con la lista de Xavier Domènech comodamente asentada para repetir victoria el 26-J y cuando ayer mismo una encuesta en «La Vanguardia» quitaba a los partidos secesionistas la mayoría absoluta en el Parlament en el caso de unas nuevas elecciones autonómicas. El cabeza de lista de En Comú Podem, acusaba ayer a ERC y CDC de convertirlo en el «blanco principal de sus ataques» con el objetivo de «salvar los muebles» el 26 de junio.

Domènech, ayer en el ciclo de ruedas de prensa organizado por Efe con los candidatos catalanes, aseguró que la fuga de votos soberanistas hacia En Comú Podem por su defensa del referéndum lo han convertido a él, y no al PP o a una posible «gran coalición», en el «blanco principal» de sus «ataques constantes». «A lo mejor piensan que pueden salvar sus muebles, pero no están defendiendo el país», denunció. Gabriel Rufián (ERC)y Francesc Homs (CDC) acusan a los «comunes» de proponer un referéndum imposible dada la oposición al mismo de PP, PSOE, Ciudadanos y, en última instancia, el Tribunal Constitucional.

Consulta señuelo

Lo cierto es que las vacilaciones de Domènech y de Pablo Iglesias, que ya no afirman tajantemente que el referéndum sea condición indispensable para un acuerdo de investidura o de gobierno con el PSOE –tampoco lo sería en realidad para CDC yERC si de ello dependiera la marcha del PP–, está dando argumentos entre el soberanismo a quienes abogan por la vía unilateral.

Con el proceso soberanista en fase depresiva –y peleados entre ellos–, el independentismo ya ve en la irrupción del fenómeno Colau, y el partido que a su alrededor se creará tras el verano, como su principal amenaza. La consulta por la que aboga Podemos puede ser un señuelo, pero ahora mismo tira más que la hoja de ruta imposible diseñada por CDC y ERC.