Parte de los objetos que se almacenaban el el gran depósito de Barcelona
Parte de los objetos que se almacenaban el el gran depósito de Barcelona - ABC

El gran almacén de lo ajeno

Descubren un piso en Barcelona que los ladrones usaban como depósito de objetos que sustrajeron a más de 170 víctimas

BarcelonaActualizado:

Los ladrones depositaban allí todos los objetos de los que se apropiaron en decenas de robos pertrechados por toda Cataluña. No vivía nadie en este piso ubicado en la capital catalana. Únicamente era utilizado para almacenar los objetos que, en su mayor parte, procedían de robos en domicilios y cometidos con violencia.

Cuando los Mossos localizaron el gran almacén, encontraron un total de 560 objetivos de valor en su interior. Casi todos eran productos de tecnología, como teléfonos móviles, ordenadores personales y cámaras fotográficas, según ha informado este domingo la policía catalana. Los investigadores han conseguido localizar a un total de 170 propietarios de estos objeto recuperados. Ya se les han devuelto sus pertenencias.

Los Mossos tropezaron con este gran depósito «de lo ajeno» de forma casi casual a partir de unas detenciones practicadas a principios de julio por varios robos en domicilios. Agentes de la unidad de investigación de la comisaría de Martorell (Barcelona) arrestaron entonces a tres personas de nacionalidad chilena como presuntos autores de varios robos el domicilios de Vilafranca del Penedès (Barcelona) y Barcelona. Los detenidos pasaron a disposición de guardia de Tarragona e ingresaron en prisión. Luego, quedaron en libertad.

Tras los arrestos, los investigadores continuaron sus pesquisas para dar con los propietarios de los objetos sustraídos en esta ola de robos. Así fue como resolvieron los casos de otros cinco robos con fuerza en las localidades de Barcelona, Mataró y Segur de Calafell (Tarragona).

La pista definitiva

Un mes más tarde, el 21 de agosto, una patrulla de Tráfico de los Mossos identificó a los mismos tres ladrones chilenos y dieron aviso a la unidad de investigación de Martorell que le seguía la pista. Los agentes consiguieron demostrar que participaron también en el robo en una cada de Castellón. Pudieron observar que, después del robo, viajaron a Barcelona y contactaron con un hombre de nacionalidad marroquí. Le dieron un pañuelo lleno de joyas de oro y tres relojes de alta gama.

Los agentes descubrieron así que esta cuarta persona era quien se encargaba de custodiar los objetos que los otros tres robaban y lo hacía en ese piso de Barcelona. El mismo día los Mossos entraron en la vivienda y no solo encontraron los objetivos recién robados en Castellón. Se vieron ante un gran almacén con centenares de objetos robados de decenas de víctimas.