La Generalitat no pone reservas a la venta gala de Aguas de Barcelona

J. C. VALERO | BARCELONA
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El mantenimiento de la sede de Aguas de Barcelona en la capital catalana, así como la continuidad de sus equipos de gestión han limado los recelos iniciales que el gobierno de la Generalitat planteó antes del verano ante la venta cruzada de Aguas de Barcelona (Agbar) a Suez Environnement y de Adeslas a La Caixa, según fuentes del tripartito.

Sin embargo, CiU e ICV mostraron ayer su preocupación acerca del arraigo catalán que Agbar tendrá a partir de ahora en manos francesas de Suez. Desde el respeto de una decisión «tomada entre dos empresas privadas que además han sido socios muy estables durante muchos años», el portavoz de CiU en el Parlament catalán, Oriol Pujol, manifestó que la federación nacionalista velará por mantener el arraigo de Agbar en el tejido económico y empresarial de Barcelona y de Cataluña. Por su parte, Joan Herrera, de ICV, se limitó a declarar que no ve con buenos ojos la venta.

Criteria obtendrá en 2010 unas plusvalías de unos 150 millones de euros por la venta de parte de su participación en Aguas de Barcelona (Agbar) a Suez, según informó ayer Gonzalo Gortázar, director general de la sociedad que agrupa la cartera de participadas de La Caixa. Por su parte, Suez obtendrá 80 millones de plusvalías. El mercado saludó la operación con subidas.