Agentes del GEI de los Mossos, durante el registro a una vivienda de Vilafranca del Penedés (Barcelona)
Agentes del GEI de los Mossos, durante el registro a una vivienda de Vilafranca del Penedés (Barcelona) - EFE

La Generalitat justifica a los Mossos en Alcanar por la falta de pruebas

l consejero de Interior defiende que la petición de la policía belga fue «informal»

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La Consejería de Interior de la Generalitat volvió a salir ayer en defensa de la actuación de los Mossos d’Esquadra antes y después de los atentados de Barcelona y Cambrils (Tarragona), lamentando que en un momento de alarma antiterrorista la «preocupación» de algunos medios sea «ensuciar» y «desacreditar» la labor de los policía catalana.

Aunque la labor de los Mossos ha sido generalmente alabada, dos actuaciones concretas están en cuestión. La más controvertida, el tratamiento como si se tratase de un episodio de delincuencia común de la explosión de la casa de Alcanar (Tarragona) convertida por la célula terrorista en una fábrica de explosivos. ABC destapó ayer que la juez de Amposta que se personó en el lugar la misma noche de la explosión ya advirtió a los Mossos de la posibilidad de que la deflagaración pudiese tener vinculación con el terrorismo. Sus comentarios fueron desdeñados por los agentes. Ayer, el consejero de Interior, Joaquim Forn, volvió a señalar que en aquellas circunstancias era imposible determinar el origen de la explosión, y que su conexión con la célula no se pudo hacer hasta reunir las pruebas. En alusión a la información de ABC, el ministro de Justicia, Rafael Català, ayer en Barcelona, consideró que «es mejor no especular» sobre la actuación de los Mossos: «Al final de todo habrá una investigación profunda y se sabrá toda la realidad».

El consejero de Interior catalán, por otra parte, también aludió al seguimiento, o a la ausencia del mismo, que se hizo del imán de Ripoll, Abdelbaki es Satty, una vez ayer se supo que la policía de la localidad belga de Vilvorde solicitó información sobre este individuo por correo electrónico en 2016 al detectar una actitud sospechosa.

Según ha trascendido, el mail lo mandó un policía belga por un canal no oficial al jefe de la Unidad de Análisis Estratégicos de los Mossos, a quien conocía de haber participado en foros internacionales. La respuesta del mando de los Mossos es que esa persona no era conocida, aunque alguien con su apellido sí había sido investigado. En su mail, el policía belga solicitaba si era posible hacer una averiguación sobre Abdelbaki es Satty: «Quería pedirte si hay la posibilidad de indagar sobre una persona que quiere trabajar aquí, en Vilvoorde, como imán. En el fichero adjunto encontrarás su identidad. Sé que se está planteando ir a Barcelona en febrero y que está casado allí. Cuanta más información puedas compartir sobre este individuo, ¡mejor!».

Al respecto, Forn apuntó que estos hechos no demuestran una mala actuación de la policía autonómica. «No es un fallo, principalmente porque se nos pide información. Damos la que tenemos y en ningún momento nos consta que (el imán) estuviese investigado y que sea peligroso. Si se nos hubiera informado de ello, se habría actuado de otra manera», alegó.

El canal no fue directo

Forn, del mismo modo, insistió en que la indagación de la policía belga fue «absolutamente informal». «Si hubiese sido formal, el canal no habría podido ser directo, porque nosotros no podemos tener una relación directa con las policías de fuera (de España), se tendría que haber hecho a través del Ministerio», alegó Forn, que volvió a aprovechar para reclamar la presencia directa de lo Mossos en los foros de coordinación de inteligencia policial europea.