La Generalitat descarta traer agua de Tarragona para abastecer Barcelona

Xavier Trias se opone a la decisión de la Generalitat y reclama la intervención de Joan Clos para garantizar el abastecimiento de agua en la capital catalana

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AGENCIAS

BARCELONA. El conseller de Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat, Salvador Milà, aseguró ayer que en «ningún caso» se utilizará agua de Tarragona para abastecer la región metropolitana de Barcelona si la sequía lo hiciera hiciera necesario.

Milà respondió así al plan presentado por la compañía de suministro Aguas de Barcelona (Agbar) que propoponía construir unas instalaciones en el Puerto de Barcelona para distribuir agua por barco a sus clientes. Asimismo, recordó que el Consorcio de Aguas de Tarragona (CAT) está elaborando «su propio plan de contingencia» ante la sequía, que contempla, entre otras medidas, «inversiones para poder almacenar el agua sobrante para los meses en los que puede faltar», así como para mejorar los acuíferos. «No les va a sobrar ni un metro cúbico» de agua, concluyó.

En cualquier caso, Milà insistió varias veces en que Cataluña «no está en una situación de alarma» que haga imprescindible este abastecimiento por barco de Barcelona, pero comentó que el agua sí podría venir «de las cuencas internas catalanas» cuando recuperen su caudal habitual.

Asimismo, el conseller destacó que si se tuviese que ir a buscar agua al resto de España o incluso en otros países, se debería hacer siguiendo «el marco de un concierto estatal» porque es un «tema delicado» y no «nadie pude tomar decisiones unilaterales».

El plan para llevar agua en barco a Barcelona ha suscitado polémica. La empresa Agbar lo anunció la semana pasada dándolo por hecho, lo que indignó al director de la Agencia Catalana del Agua Jaume Solà, quien afirmó que no conocía ni autorizaba esta iniciativa y recordó que la Generalitat tiene la última palabra en cuestiones de gestión hidráulica.

En este sentido el conseller Milà, quiso dijo ayer que «el agua es de todos y no sólo de los usuarios de Agbar» y «que las competencias hidráulicas son exclusivas de la Generalitat.

A raíz del mismo caso, el presidente del grupo municipal de CiU en el Ayuntamiento de Barcelona, Xavier Trias, exigió ayer al alcalde, Joan Clos, que «se mueva y defienda» ante la Agencia Catalana del Agua (ACA) las iniciativas que se están planteando para garantizar el suministro de agua en la capital catalana.

Según Trias, el rechazo de ACA a la propuesta presentada por Agbar demuestra que el gobierno municipal «no defiende con firmeza los intereseses de la ciudad y los barceloneses» y ha asegurado que «utilizar los excedentes del minitrasvase del Ebro es a día de hoy la opción más viable a nivel económico, ambiental y político».

En este sentido, el presidente del grupo municipal de CIU consideró «intolerable» que Clos «no este defendiendo públicamente el agua potable de la ciudad de Barcelona»,y ha criticado «la actitud del ACA» que «por no reconocer que puede ser imprescindible la aportación de agua a Barcelona con recursos externos a los actuales, está poniendo en peligro la adopción de alternativas reales que garantizarían en todo momento el suministro en el área de Barcelona».

Turismo en Sau Por otro lado, el vaciado del pantano de Vilanova de Sau (Barcelona) se ha convertido en un aliciente turístico para visitar la zona. El pasado fin de semana, según datos del Ayuntamiento de Sau, pasaron por las orillas del pantano unas 8.000 personas. Se habilitaron unas zonas para aparcamiento, al precio de un euro por coche. En total, las usaron 2.500 vehículos.