Detalle de uno de los carteles informativos
Detalle de uno de los carteles informativos - ABC

Gavà enviará las multas a clientes de prostitutas a sus casas

El Consistorio remitirá la sanción aunque el pago se haga en efectivo al momento

BARCELONAActualizado:

El chivatazo a las familias, nueva arma para frenar a los clientes de la prostitución. El Ayuntamiento de Gavà (Barcelona) enviará las multas a los consumidores de servicios sexuales a sus casas para desincentivar una práctica que se suele esconder. El Consistorio, que lleva más de un año luchando contra la prostitución -muy presente en la autovía que atraviesa el término municipal- intensifica ahora su cruzada contra esta práctica.

«Hasta ahora el cliente solía pagar la multa en efectivo y al instante para que no quedara constancia de la infracción. Era un ‘aquí no ha pasado nada’...», explica a ABC la concejal de Igualdad, Gemma Badia, que destaca que la medida copia el modelo sueco, con sanciones cuantiosas. Gavà lo considera una infracción grave y va desde los 750 euros -por cazar a un cliente negociando con una prostituta- a los 3.000 euros -por pillar a los implicados en pleno acto sexual en una zona próxima a un colegio o parque infantil-.

Para acabar con esta práctica, el Ayuntamiento ha modificado el procedimiento administrativo y mandará automáticamente a los domicilios de los denunciados la multa. Como antes, comunicará los casos en los que quede pendiente abonar la multa y como novedad, los infractores que la hayan pagado también recibirán en casa un aviso de la finalización del expediente. «El objetivo es que quede constancia de la actividad ilegal que se está haciendo», destaca Badia.

60 sanciones

El Ayuntamiento centrará sus controles sobre la prostitución en la zona de la autovía C-31, en la que se calcula que ejercen cinco o seis trabajadoras sexuales y en donde el verano pasado se impusieron casi 60 denuncias por estas prácticas. Gavà ha acordado con Viladecans y Castelldefels, los municipios limítrofes, trabajar en la misma línea. «No pretendemos que se desplace la cuestión», incide Badia, que también recuerda que el Consistorio, a través del plan integral puesto en marcha hace un año contra la prostitución, orienta a las mujeres para reinsertarlas laboralmente.

Paralelamente, el Ayuntamiento ha modificado la ordenanza de la vía pública para dejar de multar a las mujeres que ejercen la prostitución, que hasta ahora se consideraban igual de infractoras. El cambio, todavía en proceso de alegaciones, se impulsa porque el Ayuntamiento quiere que ellas sean consideradas como víctimas y porque además no suelen ser solventes.

Para aumentar la concienciación, Gavà también ha colgado señales que informan de las sanciones y carteles de sensibilización en los «puntos de captación de clientes». «¿Tú te lo pasas bien? Ella, no. La trata y la prostitución son un atentado contra los derechos humanos. No seas cómplice», dicen los anuncios.