Trias y Gispert tienen todavía un mes para cerrar un acuerdo final. Elena Carreras

Las federaciones de CDC expresan su temor ante la refundación de CiU

A un mes del final de las negociaciones secretas entre CDC y Unió para reformular su relación en el seno de la coalición, las federaciones territoriales convergentes han hecho llegar a la dirección su temor ante la propuesta de aumentar a un tercio la presencia de democristianos en las listas municipales. A su juicio, esta propuesta es «inasumible y desproporcionada».

BARCELONA. J. C.
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Las poderosas federaciones territoriales de Convergència Democràtica (CDC) han movido sus piezas y han hecho llegar a la dirección del partido su «preocupación» ante el curso de las negociaciones con Unió y especialmente ante las informaciones que apuntan a aumentar la representación democristiana en las listas municipales hasta el 33 por ciento. Hasta ahora, y pese a regir el principio de ceder una de cada cuatro posiciones a Unió, en la práctica las candidaturas locales se elaboran en función de múltiples criterios y en base al número de militantes disponibles del partido que lidera Josep Duran Lleida.

Según los dirigentes territoriales convergentes, aumentar obligatoriamente una de cada tres plazas a Unió supondría «sobredimensionar» al socio menor y sería «inaplicable», dado que en muchas localidades el número de militantes democristianos es muy escaso. Las federaciones de CDC también discrepan, aunque acatan, el más que probable establecimiento de un sistema de dirección paritario a todos los niveles, lo que conllevará la creación de órganos conjuntos a nivel comarcal. Todos estos elementos, que un dirigente de CDC calificaba ayer de «problemas en el despliegue territorial» del acuerdo, podría retrasar el pacto final, que debería producirse antes del final del mes de marzo.

TRIAS QUIERE REPETIR

Las conversaciones, que llevan a cabo personalmente Núria de Gispert y Xavier Trias desde hace un mes, también contemplan otros aspectos que van más allá de la política municipal. En este sentido, se debate la confección de candidaturas electorales al Parlament y al Congreso. Si bien en un principio se había especulado con la posibilidad de ceder la cabeza de lista electoral en los próximos comicios generales a Duran Lleida, lo cierto es que el actual titular de esa plaza, Xavier Trias, ha expresado a sus colaboradores su intención de repetir en 2004.

Ante esta situación, la dirección de CDC podría ceder a los democristianos la cabeza de cartel en Barcelona, una opción que ya se barajó en la persona del propio Duran. Si finalmente se optase por esta decisión, fuentes de Convergència próximas al proceso negociador explicaron que el conseller de Cultura, Jordi Vilajoana, quien se ha postulado ya como alcaldable, retiraría su candidatura y permanecería en el Govern, lo que evitaría a Jordi Pujol tener que afrontar una nueva remodelación de su gabinete.

Por otra parte, una de las medidas que parece más consensuada es la posibilidad de que los militantes nacionalistas puedan estar afiliados directamente a CiU, sin necesidad de limitar su actividad política a CDC o Unió. Esta opción es vista por ambas partes como una garantía de futuro para la coalición, dado que contribuiría a reducir las tensiones partidistas dado que muchos afiliados no simpatizarían directamente con una de las dos partes, sino con el conjunto de CiU.

Esta hipótesis de trabajo ha dado ya buenos resultados en otros casos. En este sentido, el Bloque Nacionalista Galego (BNG) aplicó esta fórmula tras su creación a partir de sus siete partidos fundadores. En la actualidad, el 70 por ciento de los militantes nacionalistas gallegos están afiliados directamente al BNG, por lo que las periódicas rencillas interpartidistas no amenazan en ningún caso la estabilidad de la organización.