Se entrega el conductor que subió con su 4x4 la escalinata de la catedral de Girona

EFEGIRONA. El conductor que en la madrugada del 31 de diciembre subió con un vehículo 4x4 por la escalinata de la catedral de Girona, en la que causó importantes desperfectos, se entregó anteayer a la

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GIRONA. El conductor que en la madrugada del 31 de diciembre subió con un vehículo 4x4 por la escalinata de la catedral de Girona, en la que causó importantes desperfectos, se entregó anteayer a la Policía Local aconsejado por su abogado.

La Policía ya lo había identificado gracias a las declaraciones de testigos y a que su vehículo aparece claramente en la cámara de seguridad situada en la entrada de la Audiencia Provincial, al pie de escalinata. El conductor se entregó antes de que los agentes fueran a comunicarle que estaba acusado de un delito de daños, según fuentes policiales.

El conductor, Pau Ll.V., de 28 años, fue a las dependencias de la Policía Local de Girona acompañado por su abogado, para explicar lo que había sucedido y, además de mostrarse arrepentido, se comprometió a pagar los daños causados en la escalinata, de piedra calcárea nummulítica. Pau Ll.V. declaró que llevó el jeep a la escalinata y la subió hasta llegar a la puerta del templo, rodeó el edificio y después bajó hasta alcanzar la plaza de la Catedral.

El hombre, abogado de profesión, al parecer aportó documentación a la policía con la que demostraba que tras el incidente había salido de viaje fuera de España, y que hasta su regreso, anteayer por la tarde, no supo la expectación que había levantado su acción y sus consecuencias. El infractor declaró como acusado, ya que el Obispado de Girona, propietario de la catedral, había denunciado el hecho ante los Mossos d´Esquadra.

Creyó seguir una tradición

Pau Ll.V. justificó su acción explicando que había mantenido una conversación con unos compañeros en un bar situado frente a la escalinata de la catedral, y que éstos le recordaron que antiguamente «era casi una tradición subir o bajar las escaleras de la catedral en un vehículo». Sin embargo, esta supuesta tradición ya no existe, quizás por un mayor respeto al patrimonio o debido a un mayor control policial.

El acusado deberá hacer frente a los gastos de reparación de los escalones, cuyo valor está calculando el Ayuntamiento. Algunos de los escalones de la parte baja quedaron rotos, partidos o hundidos y, además, existen otros desperfectos que no se observan a simple vista.