Diversas personalidades constatan un menor peso económico de Barcelona

La crisis de la Feria de Barcelona es un ejemplo de la pérdida de peso económico de la capital catalana frente a Madrid, según diversas personalidades que participaron ayer en un debate en el Círculo Ecuestre. Ante las actuales adversidades, la mayoría de los ponentes coincidió en remarcar la necesidad de una actitud unitaria de los partidos políticos.

BARCELONA. Efe
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La inquietud por la actual situación del recinto ferial estuvo presente en las intervenciones de destacadas personalidades de la economía catalana, entre ellas el presidente de Fomento del Trabajo, Joan Rosell, el delegado del Gobierno en el Consorcio de la Zona Franca, Enrique Lacalle y el presidente de la multinacional de perfumería Puig, Antoni Puig. Estos dirigentes presentaron la crisis de la Feria como un ejemplo de la pérdida de peso económico de Barcelona ante Madrid.

Puig criticó a la Administración, tanto a la Generalitat como al Ayuntamiento. En alusión al Govern, aseguró que «la comunidad de Madrid sí que apoya y potencia su ciudad». Además, denunció el modelo de crecimiento de la Feria y negó que exista una carencia de espacio para aumentar los metros de exposición en la plaza España.

«Al lado de plaza España tenemos la policía municipal, los bomberos, que podrían ir a cualquier otro sitio, y el palacio de la Metalurgia, todos los cuales podrían aprovecharse para ampliar la Feria, y encima ahora en Las Arenas haremos un centro lúdico, a pesar de experiencias como la de Maremàgnum», dijo Puig. Su intervención llegó después de otras que también manifestaron su preocupación por la actual marcha de la Feria. Es el caso de la ponencia de Enrique Lacalle, que es el nuevo vicepresidente del Salón del Automóvil. Este nombramiento responde a un intento para que este salón supere la crisis que provocó la renuncia de los principales importadores de coches a participar en la próxima edición.

MENOS VITALIDAD FERIAL

Ante un público mayoritario de empresarios donde no había ninguna personalidad política, Lacalle dijo que «en este momento Barcelona se ha quedado limitada a sólo 18 salones internacionales, mientras que Madrid ya cuenta con 31». Para el presidente del Consorcio de la Zona Franca, que diagnóstico que «los Juegos Olímpicos le sirvieron a Madrid para espabilarse y a Barcelona para dormirse en los laureles», la crisis de la Feria coincide con otras como que «Madrid organizó el pasado año 2.671 congresos y convenciones contra sólo 1.171 que se celebraron en nuestra ciudad».

El presidente de la patronal Fomento del Trabajo, Joan Rosell, también calificó de «grave problema» la situación de la Feria y dijo que hacía falta de manera urgente «clarificar si queremos un modelo de feria urbana tipo Colonia (Alemania) o si apostamos por un gran espacio de más de 200.000 metros cuadrados como hacen otras ciudades europeas». «Nosotros podemos transitoriamente mantener los dos modelos, con los recintos de Montjuïc y Montjuïc 2, pero eso no se aguanta a medio plazo», advirtió Rosell.

Los participantes coincidieron en señalar que la cura de las soluciones a los problemas de Barcelona consiste en potenciar las infraestructuras como el AVE o un aeropuerto con vuelos internacionales. Los ponentes también coincidieron en remarcar la necesidad de una actitud unitaria de los partidos políticos para hablar con una sola voz ante el Gobierno en el momento de solicitar recursos.