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El deporte que nos une

Valores como el «fair play» debería presidir toda actividad pública. Un juego limpio que en política debería arrancar por el respeto a las reglas y, por tanto, el cumplimiento de la legalidad vigentes

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EL deporte, como los nacionalismos y los impuestos, despierta pasiones, cohesiona ante los conflictos, une y enfrenta culturas e ideologías y, en tiempos de crisis, juega el rol de bálsamo para quienes lo pasan peor. El periodista Humberto Salerno habla de estas y otras cuestiones en su libro «El deporte que nos une», un título amplificado en la portada por una fraternal imagen de Iker Casillas y Xavi Hernández vistiendo «la roja» y un prólogo del seleccionador nacional, Vicente del Bosque.

Con esa cordialidad antaño criticada y esa sencillez que se antoja anticuada, quien llevó a España a la conquista de la Copa del Mundo escribe una frase que el lince Salerno lleva a las tapas como subtítulo y que, en mi opinión, merecería figurar en el frontispicio de toda actividad pública: «En el mundo del deporte tenemos la obligación de unir en vez de desunir». En esa misma línea recta se ha expresado el capitán del F.C. Barcelona, Carles Puyol, que al renovar hasta el año 2016 y acariciar así su deseo de jugar hasta los cuarenta años de edad, ha reiterado sus ganas de seguir en la selección nacional española. El abnegado central acalla así las malas lenguas que asociaban su continuidad en el Barça con un veto a la roja.

Ese canto a la esperanza y al optimismo que Del Bosque traza en el prólogo del libro de Salerno constituye uno de los valores que despiertan el elogio y la admiración hacia su éxito. Nunca como ahora lo que parecía caduco (la unión) resulta más moderno. Y es que Vicente del Bosque encarna el perfil del líder que ha sabido crear un equipo con los valores y la actitud que hoy en día exige la sociedad.

Valores como el «fair play» que debería presidir toda actividad pública. Un juego limpio que en política debería arrancar por el respeto a las reglas y, por tanto, el cumplimiento de la legalidad vigentes. Lo recordó anteayer Joaquim Gay de Montellà, presidente de la patronal catalana Fomento del Trabajo, al pedir que si se convoca una consulta independentista se haga en el marco constitucional, porque hacerlo «fuera de la legalidad» acabará generando dudas internacionales sobre «la estructura legal del país». El empresariado ha despertado del letargo en el que se había sumido desde el 11 de septiembre y ante el aumento de la presión fiscal alentado por ERC advierte que puede cundir en Cataluña el ejemplo de Gerard Depardieu. El fisco también une.