LA CORRIDA QUE NO SORPRENDIÓ A NADIE

TOROSPlaza MonumentalDomingo 30 de julio. Entrada: Floja. Seis toros; cinco de La Cardenilla y uno -el 3º- de Saboya .Ángel de la Rosa: Aviso con salida al tercio; aviso con vuelta al ruedo.Miguel

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TOROS

Plaza Monumental

Domingo 30 de julio. Entrada: Floja. Seis toros; cinco de La Cardenilla y uno -el 3º- de Saboya .

Ángel de la Rosa: Aviso con salida al tercio; aviso con vuelta al ruedo.

Miguel Ángel: Silencio; silencio.

Paul Abadía Seranito: Vuelta al ruedo; aviso con vuelta al ruedo.

ANTONIO SANTAINÉS CIRÉS

La corrida del domingo, a mi entender, no engañó a nadie. Acaso, por la constante repetición de la misma faena, la gente extrañaba que se la escamotearan estos tres modestos espadas. Al salir de la plaza algún espectador se lamentaba: «a cuatro toros, por lo menos, les hubieran podido cortar las orejas...» Y pregunto yo: ¿qué toreros?, ¿dónde están? La fiesta está sumida en un profundo bache de general desconcierto.

Los toros del domingo, de buena estampa, no tiraban a degüello, pero tampoco fue un encierro fácil. El segundo tenía un piton derecho complicado, el tercero, quedadísimo, el quinto llegó a la muleta tocado con la melancolía del buey, y el sexto embestía de mala gana. Los tres espadas disimularon a la perfección el miedo que tienen siempre los toreros. Seguro que el tercer espada, Serranito, llegaría molido a golpes al hotel. Su primero le dio un terrible volteretón; dos, el que cerró plaza y en ambas ocasiones respondió Paul Abadía con más agallas, con mas valor, con una gallardía inusual.

Ángel de la Rosa puso voluntad en dos faenas, a mi modo de ver larguitas. La primera pasada y de aceptable buen ver. A su segundo pudo haberle sacado más partido. Conoce el oficio. Para mí no constituye ninguna esperanza, es ya una tangible realidad. A su primero lo mató de estocada corta algo ladeada y dos intentos de descabello, y al cuarto de estocada entera algo tendida. A este toro lo recibió con tres faroles de rodillas.

Miguel Ángel puso voluntad, persiguió el triunfoen su primero y al manso, lidiado en quinto lugar, por el ruedo. Por este rocambolesco procedimiento dio una vuelta al anillo. Quiso y no pudo y cada uno de los toros le ganó la partida de manera distinta. Al primero lo mató de dos pinchazos y estocada casi entera caída, y al quinto de estocada entera desprendida.

Y me detengo, elogio y valoro la arrogancia de Serranito. La Fiesta ha perdido lo que de rudo y viril le caracterizaba. Con Serranito tuvimos la opción de apreciar el gesto viril delante de la fiera. Me malicio que estos toreros de ahora desconocen el concepto lidiar y el público se ha desentendido por completo de las querencias, reacciones y caprichos que tiene el toro. Va a ver un espectáculo y si le divierte el guarismo de los pases, aplaude, y si no, se aburre. Con Serranito vio encarnados los valores más solidos y purificados del hombre ante la fiera. A su primero lo mató de estocada entera algo caída y al sexto de dos pinchazos y estocada entera.

La corrida no me sorpendió nada. Seis toros desiguales de comportamiento. Tres toreros que son símbolo o representan el trabajo, un sueño frustrado y la voluntad férrea de un hombre que se pasó la tarde entre las astas de los toros. Paso página y me olvido de todo.

PARTE FACULTATIVO. El diestro Serranito fue asistido en la enfermería de erosión en cara posterior muslo derecho y erosión con contusión en cara interna muslo izquierdo. Herida incisa en zona mandibular derecha. Pronostico leve. D. Enrique Sierra.