Casi un siglo antes de que los teléfonos móviles empezaran a sonar

Con el lema de «Transformaciones en Cataluña y el resto de España, en los felices años 20, en los archivos de Telefónica», se celebra una exposición en el palacio Comillas, Ramblas/Puertaferrisa

JUAN PEDRO YÁNIZ. BARCELONA.
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Con el lema de «Transformaciones en Cataluña y el resto de España, en los felices años 20, en los archivos de Telefónica», se celebra una exposición en el palacio Comillas, Ramblas/Puertaferrisa. Naturalmente se trata de la tercera década del pasado siglo XX, en un momento de expansión económica. La muestra cuenta con 120 fotografías de época, 85 de ellas inéditas, de los trabajos de tendido de postes, cables y centralitas telefónicas, por parte de los trabajadores de la Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE), presidida por el duque de Alba -padre de la actual titular del ducado-. Destacan las fotos de construcción en Barcelona y alrededores. La foto del momento es una visión del resto de la plaza de Cataluña a través del cuadro de las grandes vigas de hierro, del armazón de la central, que se estaba erigiendo, en la esquina de Fontanella, con Puerta del Ángel.

Tras un periodo muy tenso, del 19 al 23, coincidiendo con la resaca de los buenos negocios de la Primera Guerra Mundial, Barcelona y su entorno vivieron un nuevo periodo de auge económico que se prolongaría hasta 1930, cuando alcanzó a España la crisis de 1929.

Años de Trabajo y Optimismo

La construcción de las centrales de la Gran Vía de Madrid y de la barcelonesa plaza de Cataluña, marcan aquel periodo de euforia económica y constructiva. Colocación de postes, zanjas urbanas, centralitas de sonrientes empleadas, subcentrales y cortejos de autoridades, en trance inaugural forman el corpus principal de la muestra, que se complementa con la visión de algunos documentales del mismo tono y asunto.

Entre los fotógrafos famosos que aparecen representados en la muestra hay nombres como Alfonso, Barberá, Masip, Ramón Claret, Contreras, Vilaseca, Gaspar y Marín.

El Archivo de Telefónica reúne más de 12.000 fotografías y una veintena de películas. De estas se han traído cinco a la exposición de Barcelona. En una de ellas se puede ver a Alfonso XIII, en una visita a Santander, pasando revista a la flota e inaugurando la nueva central telefónica santanderina, así como un recorrido por los servicios de la misma. Tienen un aire de otro tiempo, los anuncios de los famosos telefonemas (telégramas por teléfono) que eran repartidos por uniformados empleados que iban en bicicleta y los numerosos vestidos de los trabajadores, según la categoría laboral respectiva.

Otra faceta que llama la atención es la profunda transformación de los centros urbanos de Madrid, Barcelona, Reus, Santander o cualquiera otra de las poblaciones que aparecen reflejadas en la muestra. Por aquel entonces, el edificio más alto de una población solía ser la oficina principal de Telefónica. La central de Madrid fue convertida en observatorio artillero -pero no fue bombardeada- y la de Barcelona fue atacada el 19 de julio de 1936 y el 3 de mayo de 1937. Es fama que la CTNE siguió sirviendo con frialdad profesional a ambas zonas en lucha. Antes del teléfono móvil y los satélites radiofónicos, bastaba con ocupar la sede principal de Telefónica para controlar las comunicaciones. La central de plaza de Cataluña sufrió un espectacular incendio, en el otoño de 1973, y los trabajos de extinción fueron seguidos por el gentío que se concentró en la plaza.

Hay fotos de la línea Sevilla Zafra y de Almagro-Moral de Calatrava, una doble página de «Mundo Gráfico», 1-2-1928, de la Madrid-Bilbao; este periódico publico muchas fotografías de obras de la CTNE. Se ven carreteras solitarias, de aquellos benditos tiempos que en las fiestas mayores y romerías se bailaba en el centro de la carretera y raramente lo interrumpía el paso de un automóvil.