Josep Piqué

La candidatura de la Agencia Alimentaria amenaza la sede de Telecomunicaciones

Todas las instituciones, desde el Gobierno a la Generalitat y el Ayuntamiento, escenificaron la pasada semana su apoyo a que Barcelona sea la sede de la Agencia Alimentaria Europea. Esta circunstancia dificulta que la capital catalana pueda optar también a acoger la Autoridad Reguladora de las Telecomunicaciones.

BARCELONA. Efe
Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La candidatura de Barcelona como sede de la Autoridad Alimentaria Europea puede perjudicar la opción de la Generalitat de que la capital catalana opte también a acoger la Autoridad Reguladora Europea de las Telecomunicaciones, un organismo que está en fase de estudio por la Comisión Europea, según indicaron a Efe fuentes del sector tecnológico.

Un experto en temas comunitarios advirtió, en este sentido, que «no hay ninguna ciudad europea, excepto Bruselas y Luxemburgo, que sean sede de dos agencias europeas, y la candidatura por la que va a apostar el Gobierno para Barcelona va a ser la de la Autoridad Alimentaria Europea».

En opinión de un empresario del sector de la alimentación, las empresas de la denominada «vieja economía» han ganado la batalla en Cataluña a los representantes de la denominada «nueva economía», centrada en internet y las telecomunicaciones, para atraer instituciones comunitarias a Barcelona.

El sector de la alimentación ha conseguido esta semana todo el apoyo institucional del Gobierno, la Generalitat y el Ayuntamiento para promocionar la candidatura de Barcelona como sede de la Autoridad Alimentaria Europea, decisión que se tomará durante este año.

Pese a esta apuesta por el sector alimentario, el pasado 15 de marzo el Congreso se comprometió a pedir que el Gobierno apoyase que la Autoridad Reguladora Europea de las Telecomunicaciones se ubique también en Barcelona, al aprobarse por unanimidad en la Comisión de Ciencia y Tecnología una proposición no de ley de CiU en este sentido.

La Autoridad Alimentaria Europea será una agencia que velará por la protección de la salud alimentaria de todos los consumidores comunitarios y la máxima autoridad de la UE en crisis como la que en este momento se vive a causa de la enfermedad conocida como «de las vacas locas», aunque sólo tendrá carácter consultivo.

Entre las empresas que han apoyado esta candidatura y que se encontraban representadas en el multitudinario acto del pasado miércoles en Barcelona figuran Gallina Blanca, Freixenet, Codorniuo Productos Alimentarios Gallo, precisamente un tipo de empresarios que históricamente no ha apostado nunca por la nueva economía.

Además, estos empresarios tradicionales, que durante el acto de la candidatura de Barcelona Agencia Alimentaria fueron elogiados públicamente por el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, han contado con el apoyo de las multinacionales del sector fuertemente implantadas en Cataluña, como Nestlé, Danone y Unilever, a través de su filial Bestfood.

El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, explicó en el acto de apoyo a esta Agencia Alimentaria que la decisión de otorgar esta sede a Barcelona se tomará probablemente en el seno del Consejo Europeo durante el próximo semestre, bajo la presidencia belga.

Barcelona compite para ser la sede la Autoridad Alimentaria Europea con otras urbes como Helsinki (Finlandia), Lille (Francia) y Parma (Italia).