Joan Carles Valero - Letras Expectativas

Bomba catalana

En solo quince años, mil millones de personas accederán a la clase media y en el horizonte del 2050 seremos casi 10.000 millones de terrícolas

Joan Carles Valero
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Hoy se clausura en Barcelona la primera edición de un simposio sobre el concepto de moda: “big data”. Consiste en que empresas e instituciones nos conozcan más y mejor. Cada ciudadano genera una media de seis megabytes diarios en frenética actividad digital, lo que supone un chorreo de información que, bien tratada, predice comportamientos futuros. No olvidemos que con cada click confesamos públicamente nuestras actividades. El almacenamiento, clasificación y análisis de ese masivo, instantáneo y variado volumen de información que regalamos, es una valiosa mercancía para conocer nuestros perfiles y anticipar nuestras decisiones.

El mundo está cambiando a una velocidad extraordinaria. Por eso ESADEgeo pone en marcha a través de Coursera un “massive open online cours” (MOOC) sobre Geopolítica y gobernanza global bajo la dirección de Javier Solana. Durante cinco semanas, ofrecerán en lengua española y gratis algunas claves para entender el mundo que viene, las oportunidades que se presentan, los riesgos que nos acechan y las necesidades de cambio que exige este mundo en constante transformación. Solana defiende que el mundo ha regresado al año 1750, cuando Asia, con las potencias reemergentes de China e India a la cabeza, representaba el 50% de la riqueza mundial, mientras la zona occidental, con EE.UU. y la Unión Europea, sólo alcanzaba el 30%.

En solo quince años, mil millones de personas accederán a la clase media y en el horizonte del 2050 seremos casi 10.000 millones de terrícolas. En la aldea global, los europeos pintaremos poco. Y menos aún los catalanes, que tenemos una tasa de natalidad de 1,34 hijos, muy lejos de la de reposición, situada en 2,1 que permite la sustitución de los padres. Expertos en demografía convocados por la Plataforma por la Familia Cataluña-ONU, presidida por el doctor Daniel Arasa, pusieron ayer de relieve el drama de este “procés”. La primera maternidad de las catalanas se sitúa en los 33 años y dificulta la llegada de los segundos hijos. Adelantarla, evitaría el envejecimiento de la sociedad y el peligro de hundimiento del Estado del Bienestar, además de pérdida de peso geopolítico y la caída en picado de la productividad, como subraya el sociólogo y profesor de la Universidad Abat Oliba-CEU, Javier Barraycoa.

El próximo fin de semana se celebra en Fira de Barcelona el salón de las familias numerosas (tres o más hijos). En Cataluña hay registradas 110.000, aunque son el doble si se contempla a los hijos mayores de 21 años que viven con los padres. Los verdaderos patriotas deberían ser conscientes de que la baja natalidad es una bomba de relojería de explosión retardada que acabará con el país.

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