EL MENTIDERO

El auténtico delito de Josep Mª Matas

La Justicia dirá si los contratos del ex coordinador de la Diputación eran legales o no, pero cuantos más niveles administrativos existan, más oportunidades habrá de cometerse irregularidades

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NO me corresponde juzgar los negocios que Josep Maria Matas, ex coordinador de la Diputación de Barcelona, tuvo con la Asociación Catalana de Municipios (ACM) cuando era secretario de esta entidad que agrupa a ayuntamientos gobernados por CiU. Para mí, el auténtico delito cometido por Matas es haber intentado convencerme de que leyera a Pau Vila (Sabadell, 1881), quien en tiempos de la Generalitat republicana, formó parte de la Ponencia de la División Territorial destinada a sustituir la organización territorial existente desde 1833. Esa ponencia, de la que también formaban parte Ventura Gassol y Antoni Rovira i Virgili, decidió dividir Cataluña en 38 comarcas y nueve veguerías.

Ocurrió durante un reciente desayuno organizado por el presidente de la Diputación, Salvador Esteve, el mismo que acaba de aceptar la dimisión de Matas. El todavía número dos de la organización supramunicipal, algo molesto con la propuesta de la vicepresidenta de la Generalitat, Joana Ortega, de reducir los consejos comarcales y fusionar municipios, reivindicaba la obra de Vila que, con todos mis respetos, no creo que figure en la mesilla de noche de muchos hogares. ¿Existe algo más triste, gris y anodino que hablar de la reordenación territorial de Cataluña? Pues sí: invocar a los clásicos para desviar la atención de la realidad, ésta es, que a determinados dirigentes de Convergència ya no interesa plantear la desaparición de las diputaciones, como se hizo durante la redacción del Estatuto —algo que exige cambios constitucionales— o la supresión de determinados consejos comarcales, ahora que estos entes han dejado de estar en manos socialistas.

Ortega lo ha hecho, desconozco si a modo de brindis al sol, pero lo cierto es que sus palabras escuecen en CDC en general y a Matas en particular. La Justicia dirá si los contratos del ex coordinador de la Diputación eran legales o no, pero cuantos más niveles administrativos existan, más oportunidades habrá de cometerse irregularidades, dada la opacidad de esos entramados supramunicipales que escapan al control de los órganos encargados de fiscalizar las cuentas públicas.

Sinceramente, de Vila me interesa más los libros «Las etapas históricas de los descubrimientos del Orinoco» y «Visiones geohistóricas de Venezuela», país al que se exilió.