Juicio en la Audiencia de Barcelona a Joaquín Benítez
Juicio en la Audiencia de Barcelona a Joaquín Benítez - INÉS BAUCELLS

La Audiencia de Barcelona rechaza enviar ya a prisión al profesor pederasta de Maristas

Recalca que Benítez cumplió «escrupulosamente» las cautelares impuestas y esperará libre a que sea firme la sentencia

El tribunal recuerda que la cárcel provisional no puede ser una especie de «pena privativa de libertad anticipada»

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Al contrario que la Fiscalía, la Audiencia de Barcelona no cree que la reciente condena de 21 años y nueve meses de cárcel incremente de forma sustancial el riesgo de que el profesor pederasta de Maristas se de a la fuga.

Por eso, en una resolución dictada hoy martes, la sección 21 de la Audiencia ha rechazado la pretensión de las acusaciones de que Joaquín Benítez espere entre rejas a que sea firme la sentencia que condenó al exprofesor de gimnasia por agredir sexualmente a cuatro menores, a dos ellos de forma reiterada.

Recuerda el tribunal que la cárcel preventiva en tanto que la condena no es firme –el acusado todavía puede recurrirla– es una medida cautelar excepcional que no puede convertirse en una especie de «pena privativa de libertad anticipada».

Benítez –razona el fallo– ha cumplido hasta ahora «escrupulosamente» con las medidas cautelares impuestas. Pese a saber, tras reconocer parte de los hechos, que posiblemente sería condenado a una alta pena, Benítez no se ha saltado una sola de las cautelares que en 2016 le impusieron. Se le retiró el pasaporte, se le prohibió salir de España, se le obligó a comparecer semanalmente ante la policía, se le prohibió acercarse y contactar con las víctimas, y también participar en actividades con menores.

Todas estas medidas «se han mostrado eficaces hasta la fecha, y no se aportan elementos actuales que modifiquen el pronóstico de riesgo», concluye el auto. Por eso seguirá libre hasta que la condena sea firme.

Excluido el riesgo de fuga, el tribunal no tampoco ve probable que vuelva a delinquir. Benítez no ha quebrado la medida de alejamiento de las víctimas –que ya son mayores de edad– ni consta que tenga relación con otros menores. Y como el juicio ya ha concluido, el riesgo de destrucción de pruebas carece ya de ningún sentido.