Efectivos policiales en el lugar en el que una furgoneta ha atropellado esta tarde a varios viandantes que paseaban por las Ramblas de Barcelona - EFE

Atropello Rambla BarcelonaEl atropello masivo, una táctica terrorista cada vez más utilizada, llega a España

Una furgoneta blanca que corría a toda velocidad por la emblemática Rambla de Barcelona ha atropellado esta tarde a decenas de personas; una tragedia que recuerda a los atentados de Niza y Berlín

MADRIDActualizado:

Una furgoneta blanca que corría a toda velocidad por la emblemática Rambla de Barcelona ha atropellado esta tarde sobre las 17.00 horas a decenas de personas. Aunque aún se investigan los hechos, los Mossos d'Esquadra ya han confirmado que se trata de un atentado terrorista. [ Sigue en directo la última hora del atentado de Barcelona y Cambrils]

En este caso, la tragedia recuerda mucho a la que se vivió en Niza, en la Costa Azul francesa, el 14 de julio de 2016, Día de la Bastilla. El autor de la matanza, abatido por la policía, era un hombre francotunecino de 31 años, un lobo solitario que eligió un enorme vehículo como arma mortal y el atropello como táctica. También es similar a lo ocurrido en Berlín el 19 de diciembre del año pasado, cuando una camión de enormes dimensiones irrumpió en un mercadillo de Navidad. Se trata de una metodología cada vez más utilizada por los terroristas, que estrellan coches y camiones contra edificios y aglomeraciones de personas.

Es una forma de atacar tanto a instituciones como a peatones. Un fenómeno que el columnista canadiense Andrew Coyne define como una forma de «microterrorismo» y que, según los investigadores criminales del FBI, «ofrece a los terroristas sin acceso a explosivos o armas la oportunidad de atacar sin tener experiencia o entrenamiento previo». Una forma de cometer atentados sencilla y barata que se hace cada vaz más popular gracias a la propaganda que difuden los grupos terroristas.

En algunos de sus vídeos, Daesh anima a sus seguidores a utilizar todo lo que tengan a mano para matar a civiles en Occidente.Cualquier acción, por pequeña que sea, vale. Y el atropello no es una excepción.

En enero de 2015, pocas semanas después del atentado contra el semanario satírico «Charlie Hebdó», el portavoz de Daesh Abu Mohamed al Adnani instaba a sus «guerreros», a través de un audio, a atacar a los occidentales en su propio territorio: «Cualquier musulmán con capacidad de derramar una sola gota de sangre de los cruzados que lo haga, ya sea con un artefacto explosivo, una bala, un cuchillo, un coche, una piedra e incluso una bota o un puño». Un llamamiento muy similar al que hizo el pasado de mes de mayo: un vídeo incitaba a atacar, de cualquier manera, a los civiles occidentales durante el mes del Ramadán.

Además, el coche usado para embestir edificios o muchedumbres no es nada nuevo. El grupo terrorista Al Qaida emplea esta técnica con frecuencia en países como Israel, donde las medidas de seguridad son tan eficientes que poner bombas en su terreitorio se ha convertido en una ardua tarea. Es por ello que los yihadistas recurren al método del atropello y esperan a que masas de personas se concentren en lugares peatonales donde nadie espera que llegue un vehículo para sembrar el caos. Una táctica que ahora los terroristas pretenden implantar en una Europa cada vez más blindada y aterrorizada.