ABC  Asha Miró
ABC Asha Miró

Asha Miró y Anna Soler-Pont contra la moda de niños indios

JUAN PEDRO YÁNIZBARCELONA. La novela «Rástros de sándalo», escrita al alimón por Asha Miró (niña hindú adoptada por una familia barcelonesa) y Anna Soler- Pont (madre adoptante de una niña de siete

Actualizado:

JUAN PEDRO YÁNIZ

BARCELONA. La novela «Rástros de sándalo», escrita al alimón por Asha Miró (niña hindú adoptada por una familia barcelonesa) y Anna Soler- Pont (madre adoptante de una niña de siete años) fue presentada en la mañana de ayer en Barcelona. Las autoras del libro, coeditado por Planeta/ Columna, aprovecharon el acto para mostrar su desacuerdo en la adopción de niños procedentes del Tercer Mundo, cuanto más exóticos mejor.

La novela trata de exponer el punto de vista de los niños, de forma primordial, y avanza la hipótesis de que en muchas ocasiones los nuevos padres no están preparados para tan alta responsabilidad como la que asumen.

El sentido del humor estuvo presente, en todo momento, pese a la seriedad del asunto literario. La editora Soler buscaba una niña adoptada y exportada hacia Occidente que explicará su experiencia. Se conocieron, hablaron mucho y cuatro años más tarde el fruto -en su doble versión castellana y catalana- está al alcance del público, «ambas nos adoptamos mutamente...».

Los pobres lo tienen peor

El relato se centra en la trayectoria de tres niños adoptados y trasterrados, por lo que la acción discurre en Barcelona, Bombay y Addis Abeba. Se puso énfasis en que la sociedad suele hablar mucho más de los padres que de los niños que se ven inmersos en otra cultura y alejados de sus primeros puntos de referencia. Además, en muchas ocasiones el encaje no es perfecto, por lo que es necesario «denunciar lo que pasa», Asha, pero hay solidaridad.

Los personajes centrales del relato son: Salomón, un etíope, huérfano, de ocho años;Muna, una india de 11 que sueña con ser actriz de cine mientras teje alfombras; y Sita de siete con un bagaje de recuerdos de orfanatos de Nasik y Bombay. En el contexto del relato, se encuentran múltiples miserias que acechan a la infancia desprotegida: explotación laboral, abusos de todo tipo y las secuelas de la violencia, en la mayoría de las ocasiones debidas a conflictos bélicos. Recuerda a los niños italianos y mejicanos de ha tiempo.