Applus+, filial del grupo Agbar, compra la holandesa RTD por 193 millones de euros

La adquisición de Applus deja «completo» el mercado europeo para la compañía y permitirá aumentar su cifra de negocio de 410 a 600 millones de euros en 2006

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ABC

BARCELONA. Applus+, filial de inspección y certificación del grupo Aguas de Barcelona (Agbar), ha comprado el grupo holandés RTD. líder en Europa en inspecciones del sector petroquímico, por 193 millones de euros, y centrará a partir de ahora sus esfuerzos en crecer en Asia a través de adquisiciones, según anunció ayer el presidente, Ernesto Mata, y el consejero delegado de la firma, Sergio Pator.

La compañía, participada en un 53% por Agbar, en un 25% por Unión Fenosa y en un 21,9% por Caja Madrid; ha anunciado que esta inversión le permitirá aumentar su cifra de negocio de 410 a 600 millones en 2006 y alcanzar un beneficio, sin contar impuestos y amortizaciones (Ebitda), de 110 millones en el presente ejercicio. No en vano, RTD, que dispone de 48 oficinas en 11 países -nueve de ellos europeos y el resto en África, Asia y América-, prevé facturar este año 150 millones de euros, con un Ebitda de 20 millones. El grupo holandés cuenta entre clientes con Shell, DowChemical y Airbus.

Con esta operación, que forma parte de un plan para invertir 300 millones de euros en adquisiciones durante el 2006, Applus+ culmina su expansión en Europa, un mercado que queda «completado», según Pastor, que apuntó hacia el próximo objetivo de la compañía: el mercado asiático. El consejero delegado explicó que «estar en Asia es estratégicamente fundamental», y que se presenta la necesidad de aumentar de 60 a 400 los empleados en ese continente antes de finalizar el presente ejercicio. Pastor descartó recortes traumáticos de plantilla tras la absorción de RTD, y ha detallado que «en el peor de los casos» la reestructuración afectaría al 5% de los 1.500 trabajadores del grupo holandés.

Por su parte, Ernesto Mata dejó claro que «en este momento no se contempla» la salida a bolsa de la compañía -que cuenta con una deuda neta de 79 millones de euros-, en la línea de lo anunciado el pasado 28 de febrero por el presidente de Agbar, Jordi Mercader. El presidente, sin embargo, remarcó que el grupo de inspección y certificación tiene «la masa crítica suficiente» para cotizar en bolsa, antes de matizar que la decisión final depende del consejo de administración y de los accionistas.

Mata explicó que el grupo está centrado en el desarrollo del plan estratégico, que tiene como meta «tremendamente ambiciosa», facturar 1.000 millones de euros en el año 2007.