Muchas familias se ven obligadas a compartir vivienda por su precariedad económica
Muchas familias se ven obligadas a compartir vivienda por su precariedad económica - ABC

Alertan de que muchos «niños de la llave» pasarán el verano en habitaciones de ocho metros cuadrados

La ONG Educo advierte de los riesgos que puede conllevar en los menores el hecho de que sus familias se vean obligadas a compartir piso o vivir en habitaciones alquiladas por su precaria situación económica

BARCELONAActualizado:

La precariedad laboral, los bajos sueldos y el encarecimiento del precio de la vivienda ha hecho que muchas familias se vean abocadas a compartir vivienda e incluso vivir en una habitación compartida. Este hecho provoca, según la onegé Educo, «inestabilidad familiar» que impacta en los menores que «hacen toda su vida en la habitación». La situación se agrava en verano cuando los padres siguen trabajando y los menores deben «permanecer solos en estos espacios tan reducidos que, en ocasiones, apenas alcanzna los ocho metros cuadrados», denuncia Educo.

En puertas de que finalice el curso escolar, la organización advierte de la situación de estos menores, que forman parte de los conocidos como «niños de la llave» -en España se calcula que hay unos 580.000-, especialmente de los que, debido a la precaria situación económica de sus padres, viven en una habitación alquilada en un piso compartido donde la vida familiar se desarrolla en un único reducido espacio que hace de comedor, lugar de estudio y juegos.

La situación se agrava en el caso de las familias monoparentales, ya que casi dos de cada diez comparten vivienda, según el informe

«Hacen toda su vida en la habitación, muchas veces para no molestar al resto de los inquilinos de la vivienda», señala Clarisa Giamello, coordinadora del informe y destaca el caso de las familias monoparentales, ya que casi dos de cada diez comparten vivienda.

Tensiones emocionales

Según el informe elaborado por la ONG, cuando los pequeños pasan tanto tiempo solos, viven muchas tensiones a nivel emocional, lo que puede desembocar en que estos menores sean más inseguros, tengan más miedos, sean más agresivos o, en los casos extremos, sufran graves problemas de salud mental.

Ante esta realidad, Educo ha puesto en marcha por quinto año consecutivo su campaña de becas comedor de verano para atender a los menores de edad de familias con dificultades económicas ofreciéndoles un espacio seguro en el que puedan disfrutar de las vacaciones y al menos una comida completa al día.

Según Educo, pese a que los datos indican una mejoría de la economía, los números siguen siendo preocupantes. En España, uno de cada tres niños, niñas y adolescentes está en riesgo de pobreza y exclusión social, cifra sólo superada por Rumanía y Grecia entre los países de la Unión Europea.

Prestación universal anual de 1.200 euros

A pesar de que en los últimos años se ha producido un descenso de la pobreza infantil, la ONG calcula que para acabar con ella serían necesarios, como mínimo, 22 años.

Por todo ello, Educo pide al nuevo Gobierno que garantice una prestación universal anual de 1.200 euros por cada hijo o hija a cargo.