los martes, toros

Advertencia constitucional

La realidad no es otra que una decisión política, antes; y otra decisión política, ahora; pudo y puede frenar en seco la decisión del Parlament de prohibir la Fiesta

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UNA conferencia clarificadora al cien por cien la del catedrático de Derecho Constitucional de la Autónoma de Barcelona, Joan Vintró, el pasado domingo en la sede de la Federación de Entidades Taurinas de Cataluña. Clarificadora porque expuso como no se había hecho nunca la realidad de la abolición de las corridas de toros. Y la realidad no es otra que una decisión política, antes; y otra decisión política, ahora; pudo y puede frenar en seco la decisión del Parlament de prohibir la Fiesta.

Palabras doctas como las de Vintró aseguraron que lo pudo hacer el ex presidente socialista Rodríguez Zapatero, que con un recurso al Constitucional hubiera parado la decisión de la Cámara catalana, y lo puede hacer ahora el Gobierno de Mariano Rajoy, que con un decreto dando rango de patrimonio cultural a la Fiesta daría la baza necesaria al Tribunal Constitucional para declarar lo aprobado por el Parlament como inconstitucional.

Los aficionados estuvimos y estamos en manos de los políticos. Nos mintió aquel socialista del PSC David Pérez, que se convirtió, sin tener peso específico ni en el partido ni en el grupo socialista, en abanderado de la defensa del espectáculo taurino; y Zapatero, que por lo que el domingo contó el catedrático Joan Vintró, tampoco quiso mojarse con una paralización cautelar de la abolición.

No fueron los únicos, pues los aficionados esperan todavía que los populares catalanes den el paso prometido sobre la mismísima Monumental de exigir a la Generalitat gobernada por CiU una moratoria de la prohibición si eran decisivos tras las elecciones. Y ahora está por ver si el apoyo a la Fiesta que el PP incluyó en su programa electoral se plasma en esa declaración como patrimonio artístico y cultural. De momento, la Fiesta en el Ministerio de Cultura y la anhelada sentencia del Tribunal Constitucional a la espera de armas que avalen la Fiesta en todo el territorio nacional.