ELENA CARRERAS  Jaime Gil Aluja, presidente de la RACEF
ELENA CARRERAS Jaime Gil Aluja, presidente de la RACEF

La Academia cotiza al alza

JOAN CARLES VALEROBARCELONA. La Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras (RACEF) emboca el final del presente curso con una febril actividad. Tras encargar el primer diccionario de términos

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JOAN CARLES VALERO

BARCELONA. La Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras (RACEF) emboca el final del presente curso con una febril actividad. Tras encargar el primer diccionario de términos económicos y financieros en español, celebrará en el plazo de 15 días una sesión conjunta con la Accademia Nazionale dei Lincei italiana y presentará un libro colectivo de expertos en responsabilidad social corporativa (RSC), una obra coral que ha sido coordinada por el académico Aldo Olcese, candidato a sustituir a Manuel Conthe al frente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La RACEF, que tiene su sede en Barcelona, clausurará el curso académico a mediados de junio en un acto en el que está prevista la asistencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y del presidente de la Generalitat, José Montilla. El presidente de la única Real Academia que no tiene su sede en Madrid, el doctor Jaime Gil Aluja, confía en que Zapatero anuncie en ese acto la incorporación oficial de la RACEF en el Instituto de España. Hasta ahora, la RACEF no ha podido ingresar en el senado del conocimiento español porque los estatutos del Instituto de España, que datan de 1947, sólo permiten académicos pertenecientes a las reales academias oficiales establecidas en Madrid, pese a que la presidida por Gil Aluja cuenta con un 40% de miembros no catalanes. El último ingreso ha sido el de Ricardo Díez Hochleitner, presidente de honor del Club de Roma, que leyó el pasado jueves su discurso como nuevo académico de número.

Esencial para bachilleres

La junta de gobierno de la RACEF ha aprobado la confección del primer diccionario económico y financiero en español con el objetivo de que se convierta en una obra lexicológica de referencia y consulta, tal y como lo es el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE). La obra se antoja necesaria para resolver las dudas y conflictos terminológicos que provoca la contaminación del inglés y la tecnología en el mundo de la economía y la empresa. Además de la edición en papel, la RACEF ofrecerá otra electrónica y lanzará una edición «esencial» para alumnos de bachillerato.

El diccionario, que contará con unas 30.000 voces, lo elaborará un equipo científico integrado por una veintena de catedráticos de distintas universidades españolas, bajo la dirección del académico de número Camilo Prado Freire, presidente de la Asociación Europea de Dirección y Economía de la Empresa y catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos.

La tarea de resolver las diatribas terminológicas de la economía y la empresa alcanzará a toda la comunidad hispanohablante. El diccionario está listo en el horizonte del año 2009, después de que en septiembre próximo los especialistas hayan elaborado la lista de términos que lo integrarán.

Vocación internacional

Gil Aluja destaca la vocación internacional de la institución, que ha celebrado tres sesiones extraordinarias con las Academias de Marruecos, Rumanía y Túnez. La próxima se celebrará en Italia con la Accademia Nazionale dei Lincei, que tiene la vitola de ser una de las primeras sedes científicas del mundo. Se fundó en 1603 y siete años después ingresó Galileo Galilei. La RACEF entregará su medalla de oro al primer ministro italiano, Romano Prodi, en su calidad de «il profesore».

El modelo académico de la RACEF «no se limita al formalismo, y descansa en el trípode científico, financiero y empresarial que representa a los diversos estamentos de la sociedad», señala su presidente. De ahí que entre sus miembros, además de reconocidos científicos como Manuel Castells, destacan empresarios y financieros «de sólida formación y relieve intelectual», como Manuel Pizarro, Ricardo Fornesa, Isidre Fainé y Joan Hortalá, entre otros, junto a Jaime Lamo de Espinosa, José Ángel Sánchez Asiaín y José Barea, los dos últimos también miembros de la de Ciencias Morales y Políticas. Entre los académicos correspondientes, destacan Valéry Giscard d´Estaing, Gastorn Thorn, Raymond Barre y el consejero del Rey de Marruecos, André Azoulay.