Villanueva reclama la fusión de las cooperativas agrarias

Considera que sus retos pasan por la comercialización y lograr una mayor dimensión y tamaño

PATRICIA G. ROBLEDO
ÁVILA Actualizado:

El vicepresidente segundo y consejero de Economía de la Junta de Castilla y León, Tomás Villanueva, puso ayer de relieve en la Jornada sobre Cooperativismo Agrario celebrada en Ávila que las cooperativas agrarias de la Comunidad deben abordar «procesos de concentración» para mejorar su competitividad y posicionarse de forma ventajosa en el mercado.

Villanueva inauguró esta jornada, organizada por El Norte de Castilla, con una ponencia en la que expuso los dos principales retos que, a su juicio, deben afrontar las cooperativas agrarias en el futuro: la comercialización y su redimensión.

«Es imprescindible que se avance en los próximos años en conseguir un incremento del tamaño tipo de nuestra cooperativa agraria, que se siga insistiendo en la necesidad de propiciar y alcanzar procesos de fusión e integración como fórmula no solo de subsistencia en el mercado, sino como medio para competir con éxito», recalcó, tras señalar que esta línea de acción se recoge en el Plan Estratégico del Cooperativismo Agrario de Castilla y León.

En este sentido, abogó por que las cooperativas se esfuercen en «conseguir una mayor dimensión y un mayor tamaño», porque son «excesivamente pequeñas y son muchas», y por ello, Villanueva dijo que «convienen procesos de concentración para que ganen dimensión» y «puedan aprovechar las economías de escala, ser más competitivas y reducir costes».

Labor de cohesión

La competitividad es uno de los ejes esenciales del desarrollo de las cooperativas agrarias, subrayó Villanueva, quien manifestó que para afrontar con garantías la economía global deben apostar por «procesos de internacionalización» y por la calidad, así como por el desarrollo tecnológico y la innovación. El vicepresidente segundo destacó la labor de «cohesión social» que desempeñan las cooperativas agrarias, algo «fundamental» por su vinculación al mundo rural.

Para el consejero de Economía y Empleo, el tamaño o dimensión «no solo influye en el coste de producción, sino que también afecta al poder de negociación con proveedores y clientes, permitiendo reducir los costes de aprovisionamiento y los precios de venta de los productos».

En Castilla y León, resumió, existen 1.087 cooperativas agrarias, que agrupan a más de 58.000 socios y dan empleo a más de 2.300 trabajadores fijos; además, generan en la región una facturación superior a los 1.800 millones de euros anuales, lo que representa el tres por ciento del PIB regional.

Entre los principales problemas de las cooperativas Villanueva mencionó la falta de recursos propios, los costes financieros asociados y la estructura de su capital, por lo que, según explicó, «una mayor capacidad financiera permite una rapidez mayor en el cambio de productos y tecnología, que redunda en una mejor adaptación a la demanda del consumidor». En esta jornada se habló, además, del presente y futuro de las cooperativas agrarias, las claves de la viabilidad económica de las cooperativas agrarias y su protagonismo social en Castilla y León.