El presidente de la Junta, durante su valoración de la «crisis de Gobierno»

Herrera asegura que los cambios «no sirven» si Zapatero sigue de entrenador

El presidente de la Junta asegura que se trata de «una remodelación más estética que real» y descarta seguir ese modelo porque no supone un ahorro

I. JIMENO/J. M. AYALA
VALLADOLID Actualizado:

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, tiró ayer de comparaciones para valorar la remodelación del Ejecutivo central, a su juicio «más estética que real», anunciada por el líder del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y aseguró que es como «el ejemplo del entrenador del equipo de fútbol que con su método y con su estrategia desciende a su equipo a Segunda división». «Es lo que le ha pasado a España, a la economía y a la sociedad española con el Gobierno del señor Rodríguez Zapatero. El problema no está en el cambio de algunos de los titulares, el problema es que con ese mismo entrenador y con esa misma estrategia no vamos a conseguir nada», subrayó Herrera, quien situó directamente a Zapatero como «el problema de fondo».

Herrera, quien advirtió de que la supresión de los ministerios de Igualdad y Vivienda no supondrá un «ahorro» pues sus titulares seguirán de número dos de los nuevos departamentos, sobre todo recriminó a Zapatero haber «hurtado» el debate de los «verdaderamente importante» en este momento como son los Presupuestos Generales del Estado para 2011 que ayer superaron las enmiendas a la totalidad y los pactos alcanzados con PNV y Coalición Canaria para sacar adelante esas cuentas «que nada tienen que ver con la recuperación económica y la creación de empleo». Así, cuestionó que el presidente comunicara la remodelación una vez que sus números superaron el veto en el Congreso de los Diputados. «Ha pasado página, ha dado por superado lo que verdaderamente es importante desde mi punto de vista», recriminó Herrera, quien criticó a Zapatero por la manera «precipitada» de anunciar los cambios que ha «hurtado el debate fundamental» sobre la «incertidumbre, el qué va a pasar» y si con las políticas del Gobierno plasmadas en el Presupuesto «de verdad vamos a poder salir de la crisis al año que viene y se va a crear empleo». Un punto en el que el líder del Ejecutivo autonómico se mostró pesimista, pues «todos los indicadores» apuntan a que «no va a mejorar y seguirá militando en el furgón de cola de la recuperación económica y de la creación de empleo».

Sin entrar a valorar los nombres de quienes se sentarán en el Consejo de Ministros ni el peso de cada uno en el nuevo Ejecutivo, sí les deseó «suerte porque de esa suerte va a depender la suerte del conjunto de los españoles», aunque advirtió de que «les corresponde una tarea compleja, complicada y bastante imposible con el entrenador que tiene».

Además, Herrera aprovechó para descartar una remodelación de su equipo tal y como le pidió de nuevo ayer la portavoz del Grupo Socialista: «Qué me diría esa misma portavoz si cesase a esas dos consejeras para nombrarlas viceconsejeras. ¡Menudo ahorro!», ironizó el pesidente, quien dejó claro que «no es ése es el modelo» pues se trata de una «remodelación mucho más estética que real».

«Necesaria e incompleta»

Mientras, el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, que consideró la modificación de «necesarios», la calificó de «rotundamente incompleta» porque, en su opinión, era Rodríguez Zapatero el que tenía que haber «presentado su dimisión para que un diputado socialista fuese investido y hubiese convocado elecciones anticipadas». Además, consideró que las políticas del Ejecutivo «ya están definidas» —tras la aprobación ayer de los presupuestos— «y dudamos que el nuevo gobierno sea capaz de reducir el desencanto y la desconfianza de la ciudadanía».

En cuanto al supuesto ahorro por la eliminación de dos ministerios, negó la mayor al recordar que las dos ministras pasan a convertirse secretarias de Estado con lo que «incluso cobrarán más».

De Santiago-Juárez reconoció que la Junta «echa de menos» al burgalés Octavio Granado, «un hombre sensato que ha estado en todas las quinielas» para convertirse en ministro de Trabajo.

Aunque desde el Gobierno regional desean «lo mejor» a todos los salientes, este sentimiento es «especial» en el caso de la hasta ayer vicepresidenta Primera, María Teresa Fernández de la Vega, tras mantener «una magnífica relación con esta Comunidad y comportarse siempre con cortesía y lealtad institucional».

Sin entrar a valorar los nuevos nombres, el consejero también recordó que «en este país no se puede permitir que haya tres crisis de Gobierno en dos años», por lo que exigió que haya «elecciones urgentes».

Por su parte, la consejera de Agricultura, Silvia Clemente, reconoció su «sorpresa» con la sustitución de Elena Espinosa por Rosa Aguilar al frente del Ministerio de Medio Ambiente Rural y Marino y pidió a la nueva ministra «hacer los deberes» ante la próxima reforma de la PAC a la vez que confió en que el cambio «no impida continuar el trabajo que está en marcha».

Como una «remodelación propia de quien sabe que va a ser su último gobierno» consideró ayer el portavoz del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, el cambio anunciado ayer por Zapatero, a quien reprochó realizar este movimiento para «meter» en el Ejecutivo a «aquellas personas con quien tiene una deuda política y personal que pagar» más que pensado en «el interés de España». «Es su Gobierno de despedida porque sabe que es la última oportunidad», subrayó. El portavoz popular también apuntó que la supresión de los ministerios de Igualdad y Vivienda demuestran que «nunca se debieron crear» como ha quedado «demostrado» con su eliminación menos de tres años antes de su puesta en marcha. «No tenían ninguna lógica y da igual que se eliminen ahora», dijo.

López, desde el facebook

Una visión diferente ofreció la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Ana Redondo, quien, eso sí, no dudó en reconocer que se trata de una «remodelación necesaria» que vinculó a «dar un nuevo impulso» económico y a las reformas estructurales, que «necesitan nueva gente capaz de poner en marcha todas esas reformas». Redondo tampoco ocultó su sorpresa con alguno de los nombramientos, en especial con el de Leire Pajín, consideró que esta maniobra con la que «se ha querido imprimir una nueva fortaleza política a los ministerios que son fundamentalmente de coordinación».

Por su parte, el secretario regional del PSOE, Óscar López, aseguró que tras esta remodelación el presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, se ha alejado «un poco más» de La Moncloa y destacó la llegada a los ministerios de «figuras de primer nivel» que fortalecen al Ejecutivo central.