Estado en el que quedó ayer uno de los vehículos implicados en el siniestro. - EFE

Un conductor se salta la mediana de la A-62 y causa cuatro muertos

Tres de las víctimas del grave siniestro eran portugueses, mientras que la cuarta es de origen belga

JUAN GILES
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Tres personas de nacionalidad portuguesa y una de origen belga fallecieron ayer tras colisionar los vehículos en los que viajaban por la A-62 a la altura del municipio salmantino de Carrascal de Barregas. Se trata del tercer accidente del año, ocurrido en la región, que se cobra cuatro víctimas mortales tras el ocurrido el pasado miércoles en la localidad burgalesa de Quintanapalla y el que hubo a principios de año en Quintanilla del Olmo (Zamora)

El trágico suceso ocurrió a las 9.20 horas en el kilómetro 247 de la A-62, en dirección a Portugal, cuando un Peugeot de matrícula portuguesa se saltó la mediana y chocó de frente con un Chrysler de procedencia belga que venía en dirección contraria. Como resultado de la colisión el conductor del vehículo luso y una mujer que iba en el belga tuvieron que ser rescatadas del interior del automóvil mientras que las otras dos víctimas salieron disparadas del interior del Peugeot, quedando tendidos sobre la calzada. Por su parte el conductor del Chrysler tuvo más fortuna y únicamente resulto herido leve, aunque fue trasladado al Complejo Hospitalario de Salamanca.

Tras el suceso, la Guardia Civil tuvo que cortar un carril en cada sentido debido a que el vehículo Chrysler y dos cuerpos de los fallecidos quedaron sobre la calzada.

Semana trágica

El accidente de Carrascal de Barregas es el segundo en menos de una semana en el que personas del país vecino pierden sus vidas en las carreteras de la región. El pasado miércoles 18 de agosto cuatro miembros de una misma familia de nacionalidad portuguesa fallecían en un accidente de tráfico en la N-1 a la altura del termino municipal de Quintanapalla (Burgos) después de que el vehículo en el que viajaban invadiera el otro carril y colisionara frontalmente con un camión. Como resultado del choque fallecieron cuatro personas, una de ellas de tan solo catorce años y dos más resultaron heridas graves.

Tanto en el accidente de la semana pasada como en el de ayer hay varios elementos en común como son la nacionalidad de las víctimas, la gravedad del accidente y el hecho de que ambos siniestros se produjeran después de que el vehículo de matrícula portuguesa invadiera el carril contrario.

Estos dos casos son los más graves desde que el seis de enero se produjera el fallecimiento de otras cuatro personas en un accidente en Quintanilla del Olmo. En aquella ocasión, dos hermanas de 81 y 77 años de edad y sus respectivos maridos de 92 y 81 años perdieron la vida después de que su vehículo se saliera de la vía, colisionara con un puente y cayera por un precipicio a la altura del municipio zamorano de Quintanilla del Olmo.

A parte de estos tres accidentes, en lo que va de año ha habido otros cuatro siniestros en los que ha habido más de una víctima. Así, en la localidad leonesa de Corbón del Sil, una mujer de 37 años y un hombre de 41 murieron tras salirse de la carretera CL-631 el coche en el que viajaban junto a otras dos personas que salieron ilesas.

El siguiente suceso se produjo el pasado 19 de julio en San Esteban de Gormaz (Soria). El vehículo en el que iban seis personas volcó en el kilómetro 231 de la nacional N-122, y a consecuencia del accidente una mujer y una menor perdieron la vida, mientras que los otros ocupantes del automóvil resultaron heridos y tuvieron que ser trasladados a la localidad burgalesa de Aranda de Duero.

Los otros dos siniestros se han producido este mismo mes ya que el primer día de agosto un varón de 43 años de edad y su hijo de 13 fallecieron al salirse de la vía el vehículo en el que viajaban junto a la mujer y una niña de siete años que sufrieron heridas de gravedad.

Por último, el pasado 8 de agosto dos niños británicos de seis meses y dos años morían en la localidad burgalesa de Briviesca después de que el coche en el que circulaban se saliera de la AP-1 y acabaran cayéndose por un precipicio.

53 muertos en la carretera

Con las cinco muertes que se produjeron ayer en las carreteras de Castilla y León, incluida la del hombre que murió atropellado en la localidad palentina de Valdecañas de Cerrato, el número de víctimas mortales en accidentes de tráfico en la Comunidad en lo que va de año asciende a 53 personas. Una cifra superior a las registradas en el mismo periodo del año pasado en el que el número de personas que habían perdido la vida en las carreteras de la región era de 46, siete muertos menos que en 2010.