Ciuden: «salvavidas» para el carbón

La Ciudad de la Energía, que funcionará en 2011 en la localidad de Cubillos del Sil (León), resultará clave para el mantenimiento de la minería

CUBILLOS DEL SIL Actualizado: Guardar
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La joya de este amplio proyecto es una planta dotada con la tecnología necesaria para la captura y almacenamiento del CO2 que libera a la atmósfera esta fuente de energía. Para la emisión de CO2 es necesaria la compra de unos derechos que de cara a unos años se encarecerán obligando a las empresas a acogerse a la captura y almacenamiento de los gases o a «no operar», explica el director general de la entidad de carácter estatal Fundación de la Energía, José Ángel Azuara, que define a esta planta como la «única» opción que tiene el carbón para competir en un futuro con el gas y las energías renovables.

Sin la tecnología de captura y almacenamiento habrá un «efecto inmediato», el cierre de la minería sería inminente, de forma que estos procedimientos se convertirán en requisitos indispensables para evitar un futuro más negro que el carbón en el sector energético.

Sin embargo, aunque sin esta tecnología el «carbón no sobrevivirá», la Ciuden no garantizará la prosperidad del producto autóctono. La planta será como el oxígeno que le permita respirar pero que no podrá evitar que otros competidores extranjeros invadan su espacio vital y les ganen la batalla. Así, de la competencia «no se va a librar». El carbón nacional deberá seguir «peleando en términos económicos» con las empresas de otros países que ofrezcan el producto más barato.

El Bierzo, a la cabeza

Nacional o foráneo «el carbón seguirá siendo fuente de energía» y el fin de la minería española no provocaría el cierre de Ciuden, que proseguirá con su actividad y colocará a la comarca leonesa del Bierzo «en la cresta de una ola» de innovación tecnológica a través de la mayor planta experimental del mundo en esta práctica a través del proceso de oxicombustión.

Estas instalaciones se convertirán en las mayores de Europa en cuanto a dimensión, con una extensión de 90.000 metros cuadrados, y una potencia térmica de 50 megavatios. La tecnología de oxicombustión permitirá obtener directamente una corriente concentrada de CO2 en los gases que se producen durante la combustión del carbón, para su posterior comprensión y trasporte al enclave geológico seleccionado para su almacenamiento.

Es ahí donde entra en juego la Planta de Desarrollo Tecnológico de Hontomín (Burgos) que almacenará el CO2 a 800 metros bajo tierra, donde adquirirá un volumen 500 veces menor que en la superficie. El nuevo lugar de residencia de las emisiones exige de una roca porosa que las absorba y otra de carácter impermeable que impida que sean liberadas.

En la segunda fase del proyecto, Ciuden pretende poner en marcha una central térmica que previsiblemente comenzaría a funcionar en 2015, de la mano de la eléctrica Endesa y la empresa finlandesa proveedora de energía Foster Wheeler Energy Oy, con una de las seis iniciativas financiadas por el Programa Europeo de Recuperación Económica.

Con este proyecto se permitirá avanzar en el conocimiento clave para el desarrollo de la tecnología de almacenamiento y captura del CO2, aumentando el aprendizaje para poder aplicar los avances a escala industrial.

El Museo de la Energía

Finalmente, el proyecto incluye la puesta en marcha del Museo Nacional de la Energía, que abrirá a la sociedad las puertas al mundo del carbón a través de un planteamiento de parque de las instalaciones que aprovechan la huella negra que el sector ha dejado sobre la tierra minera del entorno para mantener su identidad.

Con una estimación de 250.000 visitantes al año, cuenta además con dos antiguas centrales térmicas, la de Compostilla y la antigua sede de la sociedad Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP), que están siendo restauradas. En la última de ellas, se conserva la maquinaria del siglo pasado para que los que se acerquen hasta el museo comprendan la dureza que implicaba este oficio cuando no existían las nuevas tecnologías.

El coste total de los proyectos de la Fundación, puesta en marcha en 2006 a iniciativa del Gobierno, ascenderá a la conclusión de las actuaciones a los 1.400 millones de euros.