El PP suma tres diputados y el PSOE se hunde con 300.000 votos menos

Los populares consiguen los escaños esperados en León, Burgos y Salamanca.Logran más de la mitad de los votos en la región

ISABEL JIMENO
VALLADOLID Actualizado:

Los optimistas pronósticos se cumplieron y el Partido Popular aplastó ayer en las urnas al Partido Socialista. Los populares rozan el cielo con 21 diputados a la vez que los socialistas caen hasta las puertas de su propio infierno, con tan sólo 11 parlamentarios, casi la mitad que su rival directo. El resultado no sólo supone que la formación de la gaviota gane tres actas y se quede a las puertas del olimpo de la representación en la Carrera de San Jerónimo, alcanzado en elecciones de 1996 y 2000, cuando, coincidiendo con otras crisis económica y la debacle del socialismo en España, el PP logró 22 diputados. Supone también que arroja a los socialistas, con tres escaños menos que en 2008, al umbral de su suelo: las elecciones de 1997, en las que debutó con ocho parlamentarios, y las de 1996, en las que se quedó con diez.

El PP, que a nivel general logró ayer una mayoría más que holgada para que Mariano Rajoy gobierne, casi duplica en actas y en apoyos a su rival directo. Y es que si en números absolutos la comparación puede resultar odiosa, en porcentaje de votos la situación en la que queda el partido liderado en Castilla y León por Óscar López es cuanto menos preocupante. Si ya el resultado de las autonómicas fue un duro varapalo, al lograr sólo el respaldo del 29,61 por ciento de los votantes frente al 51,59 del PP, el desplome de ayer fue aún mayor. Sólo concitó el respaldo de algo más del 29 por ciento de los votantes, mientras que los populares consiguieron más de la mitad de todos los sufragios (55,43 por ciento con el 96 por ciento escrutado) y anotar su segundo mejor dato, sólo superado hasta ahora por el 55,68 cosechado en 2000. La diferencia entre ambos se estira así hasta los 26 puntos, cuando en los pasados comicios apenas supero los siete. Eso sí, los grandes partidos pierden votos de manera más que significativa en las nueve provincias. Muy lejos quedan los 878.981 conseguidos por las filas populares en las elecciones de los récord de 1996, las primeras que llevaron al PP a La Moncloa, de la mano de José María Aznar. Y aunque en porcentaje de votos la formación que preside en la Comunidad Juan Vicente Herrera mejora el anterior registro, en número de sufragios cae. Pierde más de 20.000 papeletas si se compara con las depositadas en las urnas en 2008. Pero mayor es la caída experimentada por el PSOE, donde la hemorragia abierta deja escapar casi 300.000 votos, hasta quedarse con menos de 440.000

UPyD, tercera fuerza

Mientras, los minoritarios suben también de forma importante, aunque no logren escaños. Destaca no sólo IU, que duplica sus apoyos y supera los 80.000, sino también UPyD, que se sitúa como la tercera fuerza más votada en Castilla y León, con cerca de 90.000 (en 2008 logró 25.504).

La elevada abstención fue una de las notas destacadas de este 20-N. Superó el 25 por ciento, tres puntos más que hace casi cuatro años. Castilla y León se muestra de nuevo «fiel» al PP y mejora incluso los porcentajes obtenidos por la formación de Rajoy a nivel nacional en once puntos.

Las urnas dibujaron ayer un mapa de Castilla y León teñido por completo de azul. Ni siquiera León, la tierra del ya presidente del Gobierno en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, logró dar una alegría a los socialistas, que en 2008 anotaron allí la única mayoría de la Comunidad. El desgaste de Zapatero y los escándalos de la formación provincial —con la renuncia de su secretario provincial y candidato al Congreso, Francisco Fernández, incluida, han hundido al partido. De hecho, es en esta provincia donde la formación de la rosa cosechó su peor resultado en la región: es donde más cae en región y cede un diputado al PP, que da la vuelta a la tortilla y se queda con tres de los cinco en liza. Es una de las tres provincias en las que los populares aumentan representatividad y cumplen así sus pronósticos. En Burgos —tierra de Juan Vicente Herrera— el PP deshizo el empate que había hasta ahora al lograr tres diputados frente a uno del PSOE. La misma situación se repitió en Salamanca, donde la hemorragia se llevó la mitad de los votos socialistas y un diputado.

De las «grandes», en la única que la formación de la rosa logró mantenerse a flote fue Valladolid, donde la candidatura liderada por Soraya Rodríguez sumó dos actas, aunque el PP sigue como la fuerza más votada. De nuevo tres actas para los populares y una para los socialistas en Palencia, Segovia y Zamora. Eso sí, en esta última el ministro del Interior, Antonio Camacho, no ha logrado mucho tirón. «Paracaidista» en esta circunscripción el PSOE se ha dejado con él al frente más de 25.000 apoyos.

Y donde los socialista pudieron respirar algo más tranquilos al terminar el recuento es en Ávila y en Soria, las dos únicas provincias españolas en las que el recuento inicial hizo temer incluso la pérdida total de representación. El escrutinio llegó a dar 23 diputados al PP y 9 al PSOE, lo que significaba el marcador en blanco en Ávila y Soria y que ni Pedro José Muñoz ni Félix Lavilla llegarían a la Carrera de San Jerónimo.

Dos senadores más

En cuanto al Senado, con el 80 por ciento escrutado, el PP arrebata dos parlamentarios al PSOE, ambos en León, con lo que los populares logran 27 actas —tres por circunscripción— y los socialistas sólo nueve.