La segunda fila entra en escena

Jaime Pérez, Beatriz Glorio, Rosario de Pablos y María González, también entran en el Ejecutivo

VALLADOLID Actualizado:

Hasta ahora en la segunda fila de la trinchera política, el Consejo de Ministros de ayer les ha catapultado al primer plano de los focos de la escena. Y no es el único rasgo en común que tienen los nuevos altos cargos procedentes de Castilla y León elegidos por el equipo de Mariano Rajoy en su segundo gran cónclave en el Palacio de La Moncloa: todos, además, ya tienen experiencia en los departamentos en los que a partir de ahora han de convertirse en maestros. Así, Ignacio Cosidó deberá conocer al dedillo la Dirección General de la Policía —separada de nuevo de la Guardia Civil—; Tomás Burgos está llamado a doctorarse en Seguridad Social y el vallisoletano Pedro Llorente Cachorro, en la difícil tarea de Empleo y Seguridad Social. También en esta tierra nacieron la soriana Beatriz Glorio Viana, nueva directora general de la Agencia Estatal de Administración Tributaria; la leonesa María Rosario de Pablos López, secretaria general de la Presidencia del Gobierno; el vallisoletano Jaime Pérez Renovables, que asume el cargo de subsecretario de la Presidencia, y la burgalesa María González Pico, que ocupará la Dirección del Gabinete de la Vicepresidencia del Gobierno.

A estos castellano y leoneses de nacimiento que han entrado en la cúpula del Gobierno central se une, entre los numerosos nombramientos aprobados ayer, el de otro secretario de estado vinculado a la Comunidad. Es el caso de Víctor Calvo-Sotelo, madrileño de nacimiento (1961), pero desde las pasadas elecciones generales vinculado a Zamora, provincia por la que concurrió en el número dos de la candidatura como «paracaidista». El hijo del ex presidente Leopoldo Calvo Sotelo es el nuevo secretario de Estado de Telecomunicaciones.

Rajoy, que ha «tirado» mucho de paisanos gallegos para ir desplegando el árbol de su primer Ejecutivo nacional, mira de nuevo también a Castilla y León. Ya lo hizo en su primer nombramiento del presidente del Congreso, el soriano Jesús Posada, y el vicepresidente del Senado, el también soriano Juan José Lucas, además de confirmar a la vallisoletana Soraya Sáez de Santamaría como su mano derecha.

Ignacio Cosidó, satisfecho con la decisión de separar en dos direcciones generales la Policía y la Guardia Civil que el PSOE fundió, se situará al frente de la primera. Interior es un terreno que conoce. No en vano, este diputado palentino, además de haber sido jefe del Gabinete Técnico de la Benemérita en una anterior etapa, en la pasada legislatura, como portavoz del PP en la Comisión de Interior, fue un auténtico azote para el Gobierno de Zapatero y, especialmente, del ya ex ministro Alfredo Pérez Rubalcaba por el caso «Faisán».

También conoce su nuevo hábitat el veterano diputado vallisoletano Tomás Burgos, durante seis legislaturas en el Congreso. Portavoz del PP en la Comisión del Pacto de Toledo sobre las pensiones, entra en la Secretaría de Estado de la Seguridad Social con una complicada herencia para gestionar, las arcas públicas a punto de entrar en números rojos y con el reto de gestionar la reforma del anterior Gobierno por la que se eleva a los 67 años la edad de jubilación.

Con experiencia en el campo privado y público, desde la Consejería de Sanidad madrileña, el vallisoletano Pedro Llorente se deberá encargar de otro de los morlacos más complicados de lidiar en esta crisis, el empleo, como subsecretario de la materia.