Sáez: «Estaría satisfecho si se supera la crisis sin afectar a la calidad»
El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, en su despacho de la Consejería - ICAL

Sáez: «Estaría satisfecho si se supera la crisis sin afectar a la calidad»

Sanidad apuestapor involucrar a los profesionales en la gestión ofreciéndoles incentivos

ABC
VALLADOLIDLa Actualizado:

La crisis y el «fracaso» del modelo de financiación han dejado entre la espada y la pared a la Sanidad pública. Un escenario ante el que el consejero de esta cartera en Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado, se «daría por satisfecho si somos capaces de afrontar y superar la situación coyuntural, que es muy complicada, sin que tenga afección a la calidad». Frente a la trasferencia «insuficiente» de fondos por parte del Estado, la Junta confía en que las medidas de eficiencia permitan compensar la «escasez de recursos» y «preservar lo fundamental del sistema», aunque ello suponga que «algunos objetivos se puedan demorar y no se ambicionen nuevos».

«La garantía del Estado de Bienestar es la recuperación de la actividad económica y medidas de mayor eficiencia, que todavía podemos tomar porque tenemos margen», afirma. Y es que la Sanidad pública en Castilla y León se ha desarrollado en estos últimos años en términos de infraestructuras, personal y prestaciones, lo que permite afrontar las dificultades «con un optimismo relativo. Es decir, lo hecho hasta ahora garantiza el mantenimiento y preserva la calidad del sistema».

La fórmula para alcanzar la eficiencia debe combinar medidas organizativas y otras más directas, como reformas estructurales en el sistema. El planteamiento es actuar sobre la gestión clínica, «porque son los propios profesionales los que toman decisiones que afectan a la calidad, la satisfacción de los usuarios y al gasto», asegura en una entrevista con Ical.

Sáez Aguado aboga por pasar de la «macrogestión» a la «microgestión» sanitaria a través de los profesionales, a los que se ofrecerán incentivos a cambio de una eficiencia en el servicio. Para ello, lo que pretende es que tanto en Atención Primaria como en Especializada se dé algo más de autonomía al personal sanitario y que éstos se «responsabilicen» de esa gestión de recursos. La idea es no depender sólo de los directivos y gerentes, sino que todos sean «conscientes de que cuando tienen un bolígrafo es que pueden prescribir un medicamento u otro y pueden pedir una prueba u otra», informa Ep.

A nivel nacional, el consejero pone como receta al nuevo Gobierno que salga de las urnas el próximo 20-N que sea «capaz de recuperar la unidad del sistema de Salud». A su juicio, se ha «echado de menos un papel de más liderazgo» del Ministerio y mayor capacidad de cohesión, porque sin ella el modelo «se centrifuga y nos vamos a 17 sistemas distintos». Además, ve necesario establecer una política común en materia de recursos humanos, «un problema que no se ha sabido atacar en su momento».

«Carta informativa»

La «carta informativa», en lo que se refiere a los costes de la prescripción farmacéutica, se implantará en diciembre o enero en Atención Primaria en toda la Comunidad y en hospitalización se generalizará a lo largo del próximo año 2012, con el fin de que «la gente sepa lo que cuestan las cosas y las valore». Por su parte, la receta electrónica tendrá que esperar a algunos ajustes y la disponibilidad de banda ancha en determinadas zonas rurales.

En relación a la fórmula de copago farmacéutico, el consejero de Sanidad asegura que «no debería pagar lo mismo Botín cuando se jubile que un señor que cobra 850 euros. Eso se puede modular, y creo que se podría plantear porque es el único sistema que si se modifica no exigirá recursos adicionales para gestionarlo». Así, sugiere que se le dé una vuelta al modelo, sobre todo en el caso de las personas jubiladas, ya que «no se discrimina la prestación gratuita» en función del nivel de renta, patrimonio y de ingresos.

Finalmente, el consejero avanzó que el próximo plan de infraestructuras sanitarias deberá contemplar «menos inversión en ladrillo y más en tecnología». El propósito es también el de terminar las actuaciones pendientes en varias provincias. Así, se recogerá la finalización de los proyectos en el Clínico de Valladolid, Clínico de Salamanca, la segunda fase del Hospital de Soria, Hospital Provincial de Zamora y el de Benavente, con obras menores, además de otros dos centros nuevos en Aranda de Duero y Palencia.