Un partido campeón

Mourinho destaca el rendimiento fantástico de su equipo. Ensalza especialmente a Adán, que debutó en Liga con una responsabilidad suprema

BARCELONA Actualizado:

T. G. M.

Mantuvo los pies en el suelo. No explotó con la efusividad que el rendimiento de sus futbolistas le hubiera permitido. Ha vivido muchas proezas como esta. Las ha fomentado él durante sus responsabilidades en el Oporto, en el Chelsea, en el Inter. Y ahora en el Real Madrid. Mourinho piensa que sus jugadores pueden realizar estas exhibiciones de actitud y eficiencia. El entrenador madridista vivió el mejor despliegue técnico y físico de su equipo en la presente temporada. Ahora se encuentra cinco puntos del líder. Continúa siendo el mismo.

«Yo no cambio mi discurso por estar a dos puntos menos del Barcelona —advertía el portugués—. Cinco puntos es una buena ventaja. ¡Ya me gustaría a mí tener cinco puntos más que el segundo! Pero tal y como se ha desarrollado el partido es normal que se piense que tenemos posibilidades de conseguir el objetivo».

Valoro esos méritos de sus profesionales con la seguridad de quin sabe lo que es posible conseguir con un equipo. «Ha sido un encuentro muy difícil ante un adversario fuerte, que presenta números fantásticos y ayudado por una gran afición. estábamos en el segundo minuto y perdimos al portero. Hicimos debutar a un guardameta en la Liga y tuvimos que quitar a un jugador importante, como es Di María, para abordar duelos de esta intensidad. Eran demasiados contratiempos. Uno pensaría seguramente que no ganaría. Pues triunfamos y pudimos vencer por mayor diferencia».

Desventaja en Champions

Ensalzó a todos sus hombres. «Estuvieron fantásticos. Con una lucha total, ejemplar». Le cuestionamos el rendimiento sobrenatural de Pepe y la titularidad de Adebayor. Habló de ellos, pero se centró en el debut de Adán. «Pepe estuvo sensacional. Y Adebayor. Todos. No quiero individualizar. Sí quiero mencionar especialmente a Antonio Adán, que debutó en la Liga y realizó un encuentro enorme».

No criticó a Mateu por el discutido penalti que le costó al Real Madrid la expulsión de Casillas a los dos minutos. «Quizá se equivocó, no lo puedo juzgar desde tan lejos, pero sigo pensando lo mismo de este árbitro. Me gusta su filosofía de no admitir a los artistas de la piscina en las áreas. En mi equipo no tengo artistas de la piscina».

El viernes volará a Lyon para observar de nuevo al Olympique, el rival del martes en la Liga de Campeones. El portugués realizó una reflexión sobre la desventaja que sufren los equipos españoles en esta competición: «Los franceses (el Lyon, su enemigo), los italianos y los alemanes juegan los viernes cuando llega la Champions. En España lo hacemos el sábado. tenemos un día menos de descanso. Habría que reflexionar en el fútbol español para ayudarnos».

La victoria en Cornellá fue el colofón de un fin se semana muy madridista en Barcelona. Quinientos cincuenta seguidores, pertenecientes a setenta peñas instaladas en Cataluña, pusieron los pelos de punta a Butragueño, a Sanchís y a Pardeza —a Miguel, menos— en una fiesta inolvidable en homenaje a la quinta del Buitre. La nueva quinta está a cinco.